Biodiversidad marina. - UAM
MADRID, 17 Jul. (EUROPA PRESS) -
La biodiversidad marina del Golfo de Cádiz y del Mar de Alborán refleja un "preocupante declive" durante las últimas tres décadas, según un estudio liderado desde la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) que se ha publicado en la revista 'Sustainability'.
La investigación, que se inscribe en el marco del proyecto EME-Mar, ha contado con la participación de la bióloga Paloma Alcorlo del Centro de Investigación en Biodiversidad y Cambio Global (CIBC-UAM), en colaboración con un equipo de científicos de la UAM, la Universidad de Murcia y la Universidad Rey Juan Carlos.
Con financiación de la Fundación Biodiversidad, el proyecto ha expuesto las conexiones entre las presiones humanas, la pérdida de biodiversidad, la prestación de servicios ecosistémicos y las estrategias de conservación y gestión implementadas en los ecosistemas marinos, según han explicado desde la UAM en un comunicado.
La hipótesis de partida era que las presiones antropogénicas "intensifican la pérdida de biodiversidad marina y reducen los correspondientes servicios ecosistémicos", tal y como ha detallado Alcorlo, quien ha precisado que para ello en la investigación se utilizó "un enfoque de modelización integrada".
"Seleccionamos 60 indicadores a nivel regional, nacional e internacional que nos proporcionaron información a largo plazo del periodo entre 1985 y 2019", ha expuesto, para alertar de que los resultados evidenciaron "una disminución de la biodiversidad marina y de sus servicios ecosistémicos".
Esta disminución, ha dicho, se produce "a pesar del creciente número de respuestas aportadas por la sociedad que son insuficientes y/o necesitan más tiempo para surtir efecto".
En el estudio, se ahonda en que la importancia de los servicios sistémicos que proveen los océanos -- beneficios del funcionamiento del ecosistema-- ha crecido exponencialmente durante el último siglo, mientras el avance tecnológico y social ha permitido la explotación de ecosistemas costeros y marinos. Esto, de acuerdo al informe, resalta la "necesidad imperante" de estrategias para contrarrestar la explotación.
CONSERVACIÓN, UN "DESAFÍO PENDIENTE"
En este contexto, el estudio apunta a que las políticas de conservación aún son un "desafío pendiente" pese al "incremento constante de normativas y políticas de conservación"
"Esperaríamos que las políticas de gestión implementadas pudieran mitigar la intensidad de las presiones antropogénicas que desencadenan la pérdida de biodiversidad en el Golfo de Cádiz y el Mar de Alborán. No obstante, según nuestros hallazgos, no han tenido el efecto protector deseado de garantizar una recuperación a largo plazo de las poblaciones y una pesca sostenible", ha afirmado Alcorlo al respecto.
Además, el estudio deja entrever que las estrategias de conservación actuales pueden ser insuficientes o ineficaces, o que existen otros factores en juego en el declive. Entre las posibles razones que explican esta incapacidad de mitigar la pérdida de biodiversidad están las políticas "ineficientes" por falta de conocimiento o interés político, y el diseño y tamaño inapropiados de las áreas marinas protegidas (AMP).
El trabajo señala otros factores de estrés que contribuyen a la pérdida de biodiversidad y que no están cuantificados oficialmente, como la extracción por parte de embarcaciones de pesca deportiva, el comercio de pescado en el mercado negro, la pesca de subsistencia, la pesca artesanal no registrada y la pesca furtiva.
Por último, los investigadores del proyecto destacan que "gestionar la pesca de una manera sostenible que permita la producción de alimentos de alta calidad, al igual que garantizar ingresos y medios de vida para las sociedades que dependen de la pesca, a la vez que se minimizan los efectos negativos sobre la biodiversidad, son desafíos ineludibles".
"Es fundamental adoptar un enfoque ecosistémico que conecte las necesidades y los impactos humanos con el estado de la biodiversidad y su conservación, permitiendo un proceso de toma de decisiones integrado a la hora de gestionar los ecosistemas costeros y marinos", sentencian.