Archivo - El presidente de la CEE y arzobispo de Valladolid, Mons Luis Argüello, interviene durante la presentación de la agenda oficial del Papa León XIV para su próximo viaje a España, a 6 de mayo de 2026, en Madrid (España). - Carlos Luján - Europa Press - Archivo
MADRID 12 Jun. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, ha asegurado que el Papa se "ha ido contento" tras su visita a España, que se ha desarrollado del 6 al 12 de junio, y ha revelado que ha pedido a los obispos que "no hayan sido sólo días de emoción", con el fin de transformar "la emoción en trabajo".
"Además de irse contento puedo decir que los dos últimos momentos de conversación que he tenido con él, ahora al despedirle y ayer en el viaje del avión donde pude estar un rato sentado con él, me dijo: Bueno, ahora os toca a vosotros trabajar", ha asegurado en declaraciones a los medios.
En este sentido, ha apostillado de que se trata de "trabajar para que lo vivido en estos días pueda ser acompañado, pueda ser continuado y pueda tanto, en lo que se refiere a la Iglesia como en las referencias hechas en general a la sociedad española, pues poder vivir un eco para que no hayan sido sólo unos días de emoción, que lo han sido pero para transformar la emoción en virtud, la emoción en trabajo".
Preguntado por su valoración de viaje apostólico del Papa ha destacado que León XIV "ha mostrado en este viaje quizás una cara que no conocíamos, con una fuerza, con una capacidad para ofrecer un pensamiento católico, es decir, integral, viendo ante la complejidad de los asuntos de nuestro mundo, una perspectiva que ponga en relación unos asuntos y otros".
También ha destacado como "segundo gran protagonista al pueblo, al pueblo católico y al pueblo español en Madrid, en Cataluña, en Canarias". "Con la respuesta tan singular que ha habido, no solamente en los sitios donde estaban convocadas las celebraciones o los actos, sino en la calle, con un deseo grande de poder saludar al Papa, de presentar niños recién nacidos para ser bendecidos, y con una expresión al mismo tiempo de alegría y de comunión y quizás con una sed de luz", ha precisado.
Por último, ha hecho alusión al lema oficial de la visita, 'Alza la mirada'. "Jesucristo y Jesucristo crucificado, con su cruz encendida en luz, ha sido el gran protagonista. El Papa se ha acercado a las cruces de nuestro mundo: inmigrantes, cárceles, personas atendidas de una u otra manera, ha bajado a las preguntas del corazón humano, por las que le han hecho los jóvenes, tanto en la Vigilia de Madrid, como en la de Barcelona y desde ahí, sin ahorrarse entrar en las heridas, en las cruces del mundo contemporáneo, ha ofrecido esa luz que también surge de la cruz y ha dado además algunos gritos especiales", ha desgranado.
Por todo ello, ha asegurado que el Papa "se ha ido contento". "Creo que ha vivido una experiencia que seguramente le ha recordado en algo a su estancia en Perú, tanto por la cuestión de la lengua como por la expresión de las aclamaciones o el deseo de vivir las celebraciones de una u otra manera", ha apostillado.