MADRID, 30 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos (CSCAE) y el Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE) recomiendan no construir casas cerca de la masa forestal, tanto de vegetación alta como de arbustos, para evitar que sean alcanzadas por los incendios, como los que en los últimos días han calcinado cientos de propiedades por toda España.
"No bajaría nunca de 10 metros y lo ideal sería entre 15 y 20 metros y mantenido tanto a nivel de vegetación alta como a nivel de arbustos", ha recomendado en declaraciones a Europa Press el vicepresidente tercero de CSCAE y coordinador del Grupo de Trabajo de Emergencias, Salvador Lara.
Lara ha explicado que, generalmente, no hay una normativa específica que contemple "cuestiones de lindes" en la construcción de viviendas.
En los núcleos rurales, con población pequeña, ha apostado por crear zonas de respeto con vegetación "mantenida y limitada para que no se pueda prender". Aunque se mantendría el problema de los gases y el humo, a través de una zona de respeto perimetral "se podría resolver" que el incendio calcine las propiedades.
"Por otro lado, hay zonas de chalets, muchos que son ilegales, que su esencia parte de mezclarse con la naturaleza. Un chalet quiere sombras, pinos y habría que poder sectorizar las zonas, pero es mucho más difícil", ha subrayado el arquitecto.
En cuanto a las parcelas que cuentan con arbolado, ha advertido de que "no sirve mucho la normativa" y que corresponde al propietario "tomar algunas decisiones".
"Pueden cumplir la normativa cuando se le da la licencia y luego optan por una solución más verde y les puede suponer un perjuicio estar rodeado de vegetación", ha recalcado el vicepresidente tercero de CSCAE, quien ha agregado que, afortunadamente, "no ha llegado un incendio a una gran urbanización arbolada".
Respecto a la vegetación que favorece la propagación de los incendios, ha explicado que "hay especies que generan mucha llama y otras que son más difícil de arder".
"Por ejemplo, el pino genera mucha rama. Por contra, también el pino lo que tiene es que se regenera muy rápidamente", ha puntualizado Lara, que ha aconsejado que las construcciones "no tengan pinos cerca": "Toda la vegetación prende pero el pino con más facilidad".
Ante los grandes incendios que afectan al país, el CSCAE ha hecho un llamamiento a los profesionales de la arquitectura para constituir un listado de voluntarios que permita canalizar la asistencia técnica ante situaciones de emergencia derivadas de desastres naturales, como los incendios con afección de zonas rurales.
Para la elaboración de este listado, ha habilitado una plataforma online en la que los arquitectos voluntarios pueden inscribirse, cumplimentando sus datos personales y acreditando la experiencia que poseen en este tipo de situaciones.
UNA FRANJA DE AUTOPROTECCIÓN DE AL MENOS 25 O 30 METROS
Por su parte, el presidente del Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE), Alfredo Sanz, va más allá y dice que la medida "fundamental" es establecer una franja de autoprotección de "al menos 25 ó 30 metros entre la vivienda y la masa forestal".
"En el caso de querer vegetación que cubra del Sol, deberían ser especies que fueran no altamente inflamables como los pinos. Evidentemente, también deberíamos tener en cuenta que los caminos perimetrales deben tener la anchura necesaria que sirva de cortafuegos y sirva para una posible evacuación efectiva", ha manifestado.
Asimismo, Sanz ha incidido en que "hay que tener en cuenta un distanciamiento efectivo entre edificios" para que "se evite el contagio térmico y que salte el fuego de una edificación a otra".
El presidente del Consejo General de la Arquitectura Técnica de España considera que es "momento de plantearse la inclusión, en este tipo de construcciones en entornos boscosos, la autoprotección con hidratantes", una medida que cree que es "fundamental".
"En la Edad Media, las edificaciones se protegían del enemigo con una muralla. En edad actual, uno de nuestros peores enemigos es el fuego y quizás la muralla que debiéramos edificar alrededor de estas edificaciones fuera una muralla de hidrantes, una cortina de agua, que si no evitara en su totalidad, al menos sí que minimizara al máximo las consecuencias de los incendios", ha argumentado.