Actualizado 16/12/2016 12:23:12 +00:00 CET

La inmigración empuja la población española, que crece en 22.274 personas tras siete semestres de caída

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MADRID, 16 Dic. (EUROPA PRESS) -

En el primer semestre de este año murieron en España más personas de las que nacieron, sin embargo, llegaron más inmigrantes que emigrantes se marcharon, por lo que tras siete semestres de caída, se registró un crecimiento global de la población, aunque leve: En julio de 2016 se contaban 22.274 personas más que en enero del mismo año.

Según las cifras de población y migraciones 1 de julio de 2016 difundidas este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE) al cierre del primer semestre constaban en España 46.468.102, un 0,12 por ciento más que seis meses antes. De estas personas, 4.396.871 eran extranjeras, un 0,5% menos que en el semestre anterior fundamentalmente por las nacionalizaciones.

La población española llevaba en números rojos desde enero de 2013, cuando se había reducido un 0,19%. En julio de aquel año la caída era del 0,37% y en enero de 2014 la reducción llegaba al 0,46 por ciento. Desde entonces, la caída poblacional se iba moderando: En julio de 2014 era ya del 0,30%, en enero de 2015 del 0,13%, en julio de ese año se quedó en un 0,10% negativo y en enero de 2016, la pérdida era del 0,8%.

Al cierre de julio de este año se cuenta así por primera vez en siete semestres un número positivo, una subida del 0,12% motivada por la combinación de un saldo vegetativo negativo de 8.230 personas (197.606 nacimientos frente a 205.836 defunciones) y un saldo migratorio positivo de 30.504 personas (hubo 186.059 inmigraciones procedentes del extranjero y 155.555 emigraciones con destino al extranjero).

Sobre este asunto, el INE destaca que se trata del segundo semestre consecutivo con saldo migratorio positivo tras seis años en negativo: Entre enero y julio llegaron a España 30.504 personas más de las que se marcharon, un 83,3% más que el semestre anterior.

En cuanto a los que llegaron, 27.781 personas eran de nacionalidad española y 158.278 extranjeros. En conjunto, el flujo de entrada fue similar (un 0,7% inferior) al del semestre anterior. Respecto a los que se marcharon, fueron un 8,9% menos que en el semestre anterior y de ellos, 47.784 eran españoles.

SIGUE LA EMIGRACIÓN DE ESPAÑOLES

En este sentido, destaca que el saldo migratorio de los españoles con el exterior se redujo un 20,7% respecto al semestre anterior: Se marcharon 47.784 españoles frente a los 27.781 que llegaron, por lo que en julio se contaban 20.002 nacionales menos, de los que 17.926 habían nacido en España.

En ese periodo, llegaron a vivir al país 27.781 españoles, de los que algo más de la mitad (15.417) había nacido en el extranjero, un 51,9% eran hombres y los grupos más amplios procedían de Venezuela, Ecuador y Reino Unido.

Mientras, se marcharon 47.784 españoles de los que 63,4%, 30.290 ciudadanos, habían nacido en España y sus principales destinos fueron Reino Unido, Francia, Alemania y Estados Unidos. Constan a continuación Ecuador y Colombia aunque por el perfil de los emigrantes, el INE asume que se trata de extranjeros retornados con hijos menores de edad nacidos en España.

En la primera mitad de 2016 el flujo de emigración de la población de nacionalidad española aumentó un 3,2% respecto al semestre anterior. El 63,4% de los españoles que emigraron eran nacidos en España, aunque esta proporción varía mucho en función de los destinos.

SUBE LA INMIGRACIÓN

Observando sólo el movimiento de extranjeros, el INE indica que el saldo entre salidas y entradas se mantiene positivo desde el primer semestre de 2015: De enero a julio llegaron 50.506 personas más de las que se fueron. Destacan por número de inmigraciones las de nacionalidad marroquí (con 14.391 llegadas), la rumana (14.009) y la colombiana (10.134).

Mientras, las salidas de extranjeros se volvieron a reducir y se produjeron en mayor número entre las comunidades rumana (25.330 emigraciones) y la marroquí (11.095) que son, además, las mayoritarias entre la población extranjera residente. Los grupos más amplios tenían de 25 a 44 años y eran varones.

POBLACIÓN POR NACIONALIDADES

El INE explica que los datos definitivos de 2015 reflejan que la población residente en España decreció en 3.737 personas, sobre todo de nacionalidad extranjera, pues los ciudadanos de nacionalidad española se incrementaron en 32.459 personas debido al proceso de adquisición de nacionalidad.

En la primera mitad de 2016 la población de nacionalidad española aceleró su crecimiento, aumentando en 43.561 personas, más que durante todo el año 2015, mientras la población extranjera se reducía en 21.287 personas (un 0,5%), de nuevo, por las nacionalizaciones, que afectaron a 92.783 ciudadanos entre enero y julio. Mientras, entre los españoles nacidos en España no hubo tal crecimiento: la población se redujo en 28.703 personas.

Por nacionalidades, cabe destacar el incremento en términos absolutos de la población italiana (5.100 personas más), la china (1.957 más) y la población de Reino Unido y Ucrania (las dos con 1.688). Los mayores descensos se dieron en la población marroquí (11.661 personas menos), laboliviana (-8.977) y la ecuatoriana (-8.559). No obstante, en términos relativos, los mayores incrementos fueron para Italia (2,7%), Rusia (2,1%) y Ucrania (1,9%).

POBLACIÓN POR COMUNIDADES AUTÓNOMAS

En cuanto a la situación por comunidades autónomas, la población creció en nueve de las 17 y en Ceuta. Los mayores incrementos relativos se dieron en Baleares (0,77%), Canarias (0,42%) y Madrid (0,27%) mientras los mayores descensos se registraron en Castilla y León(-0,37%), Melilla (-0,34%) y Asturias (-0,33%).

Canarias (con un saldo de 8.600 personas), Andalucía (7.832) y Baleares (4.292) fueron las comunidades que presentaron un mayor saldo migratorio positivo con el exterior en la primera mitad de 2016. Por el contrario, los únicos dos casos con saldo negativo se dieron en Extremadura (-453) y Melilla (-274).

Respecto a las migraciones interiores, Madrid (8.882), Baleares (3.542) y País Vasco (1.135) presentaron los saldos migratorios entre comunidades autónomas más elevados en el primer semestre de 2016. Por el contrario, Andalucía (-4.452), Castilla y León (-3.618) y Castilla-La Mancha (-3.294) registraron los saldos más negativos.

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