Publicado 20/03/2020 14:59CET

Juan José Omella, presidente de los obispos españoles: "El coronavirus nos ha puesto en jaque a todos"

España.- El nuevo presidente de los obispos, sobre la reforma educativa: "La educación corresponde a los padres"
España.- El nuevo presidente de los obispos, sobre la reforma educativa: "La educación corresponde a los padres" - Ricardo Rubio - Europa Press

"Todos hemos de poner nuestros esfuerzos y recursos para afrontar esta emergencia", afirma

MADRID, 20 Mar. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, ha asegurado que la expansión del coronavirus COVID-19 ha puesto "en jaque" a todos y ha asegurado que la Iglesia ha puesto a disposición del Gobierno y de las distintas consejerías de salud las "personas y recursos materiales" que sean necesarios.

"El coronavirus ha puesto en jaque a todos y cada uno de nosotros: ciudadanos, instituciones, empresas, trabajadores, etcétera. Este virus no hace distinción de clases sociales, ideologías, partidos políticos, edad ni religión, ataca a todos de manera indiscriminada", ha indicado el cardenal Omella en declaraciones a Europa Press.

Por ello, ha subrayado la importancia de "seguir las normas que los especialistas, a través del Gobierno y las Consejerías de salud, indican con el fin de superar lo antes posible esta pandemia". Y desde la Iglesia, afirma que han "puesto a disposición del Gobierno y de las distintas Consejerías de salud personas y recursos materiales siempre que lo necesiten".

Asimismo, ha precisado que la Iglesia ha tomado algunas medidas para evitar los contagios y trata de "cumplir su misión evitando aglomeraciones en los templos". "Por ello, está retrasmitiendo las celebraciones de las Misas a través de los Medios de Comunicación como la Televisión e Internet; está abriendo canales de conexión telefónica con las personas que están solas y necesitan ser escuchadas y acompañadas en su soledad; está ofreciendo ayuda personal, material y espiritual", comenta.

Además, Omella explica que está "en contacto telefónico" con los órganos de la Conferencia Episcopal Española, con los obispos de otras diócesis, y con los obispos auxiliares, los sacerdotes y los distintos órganos de gobierno de su diócesis. También dice seguir "muy de cerca la acción de Cáritas y de otras organizaciones para la atención a los más necesitados, especialmente a los que no tienen hogar ni lugar donde comer".

"Es admirable ver cómo estas entidades tratan de hacer milagros para que todos puedan encontrar una ayuda y un poco de consuelo. Y es impresionante ver la generosidad de tanta gente", apunta, al tiempo que destaca la labor de las Hermanas de la Caridad de la Madre Teresa de Calcuta, que le han comentado cómo se les había acabado todo lo que tenían y que "milagrosamente" habían recibido "una buena cantidad de dinero para poder reponer la despensa y poder continuar dando comida a los sin techo". "Me emociona ver la esplendidez de la gente que de manera generosísima ayuda a los demás", ha enfatizado Omella.

Sobre la crítica del Papa Francisco a quienes evaden impuestos porque dice que también es culpa suya que no haya respiradores suficientes ante la crisis del coronavirus, el cardenal Omella ha precisado que "la Doctrina Social de la Iglesia recuerda la importancia de que cada ciudadano y cada empresa paguen los impuestos que les corresponden, pero también recuerda a las administraciones la necesidad de que hagan un uso honesto, eficaz y eficiente de tales recursos".

"Todos hemos de poner nuestros esfuerzos y recursos para afrontar esta emergencia que nos ha sobrepasado y nos ha pillado de sopetón. Felicito a quienes entregan su tiempo, sus personas y también sus recursos de manera solidaria", añade, preguntado por la decisión de Amancio Ortega de poner a disposición del Gobierno toda la red logística y de proveedores de Inditex para incorporar material sanitario y de primera necesidad hospitalaria. Según puntualiza Omella, el Papa invita a que todas las personas pongan de su parte, "teniendo en cuenta la realidad social y económica de cada uno".

FRATERNIDAD FRENTE A DESUNIÓN

En todo caso, el presidente de la CEE dice que esta crisis del coronavirus puede ser "una invitación a recuperar el valor de la fraternidad". "El virus no distingue estamentos sociales, ataca por igual a pobres y a ricos, a asiáticos que a europeos. Es cierto que algunas personas y edades son de mayor riesgo, pero todos somos susceptibles de contraer la enfermedad. Si somos tan poca cosa y tan parecidos, ¿por qué vivir el enfrentamiento, la desunión, las peleas y la insolidaridad?", plantea.

También cree que esta situación "puede ayudar a vivir más la solidaridad" porque unas personas se necesitan a las otras y se pregunta si la sociedad española será capaz de "replantearse todo lo necesario para promover una verdadera sociedad del bienestar que corrija las desigualdades y mire la realidad desde la mirada de los más vulnerables".

"El Papa nos recuerda muchas veces que esta economía en la que se ha instalado nuestro mundo es una economía que mata. ¿No llega el momento de abrirnos a una economía más solidaria, más de comunión, más al servicio de la persona y del bien común?", sugiere Omella.

Finalmente, el arzobispo de Barcelona considera que puede ser un momento para "abrirse más al encuentro con Dios". "Una gran lección que podemos aprender de esta crisis es que somos frágiles y no somos tan importantes como, a veces, creemos. Experiencias como estas nos sirven para recordar que en este mundo estamos de paso y que vamos camino a otra vida en la que nos espera Dios, un Padre que nos ama infinitamente", ha asegurado.