BARCELONA 5 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Policía Nacional detuvo el pasado jueves en un camping de la Costa Brava catalana a un holandés de 37 años, al que se le imputan varios asesinatos en su país y sobre el que pesaba una orden de búsqueda internacional.
El detenido estaba buscado por un delito de asesinato, aunque las autoridades judiciales holandesas lo implican en tres asesinatos más y una tentativa de homicidio, informó hoy la Policía Nacional en un comunicado.
La policía holandesa se desplazó hasta Cataluña para colaborar con la Policía española. Las investigaciones empezaron en Holanda y, una vez emitida la Orden Europea de Detención y Entrega, se empezaron a realizar gestiones en España hasta que se localizó al detenido, Frederikus Willibrordus C. R., en un camping de Torroella de Montgrí (Girona).
Los hechos por los que se le buscaba ocurrieron en Amsterdam (Holanda) el pasado 20 de abril, cuando un hombre fue asesinado mientras desayunaba en una céntrica cafetería de la capital holandesa.
La Policía explica que el suceso causó una gran alarma social ya que en la ciudad se estaban produciendo ajustes de cuentas entre bandas rivales dedicadas al tráfico de estupefacientes.
La policía holandesa detuvo entonces a un sospechoso que, al parecer, colaboró con el hombre detenido ahora en la Costa Brava. Se cree que ambos vigilaron y recabaron información sobre la víctima para llevar a cabo el asesinato.
Las autoridades holandesas emitieron contra Frederikus Willibrordus C. R. una Orden Europea de Detención y Entrega por este hecho, aunque le imputan directa o indirectamente en otros tres asesinatos y una tentativa.
El detenido ha sido puesto a disposición del Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional.