TOLEDO 24 May. (EUROPA PRESS) -
El Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Toledo ha detenido a tres personas como presuntos integrantes de una banda organizada que se dedicaba a robar a turistas extranjeros haciéndose pasar por policías. Este tipo de robo es conocido como "policía full".
Según explicó en nota de prensa la Benemérita, esta operación que se inició hace dos años, y en la que han colaborado conjuntamente la Guardia Civil, el Cuerpo Nacional de Policía y los Mossos de Escuadra, dio como resultado el descubrimiento de un piso que podían estar utilizando como residencia eventual los sospechosos en la localidad de Illescas.
El pasado día 23 del actual los agentes de la Guardia Civil lograron identificar y detener a los sospechosos e incautar dos vehículos de alta gama, que eran del tipo empleado en los robos.
Las identidades de los detenidos están todavía siendo investigadas debido a la numerosa documentación falsa que utilizaban teniendo diferentes identidades la misma persona.
La Guardia Civil los ha detenido como presuntos autores de más de 10 delitos de hurto, robos y usurpación de funciones habiéndose detenido ya en numerosas ocasiones, pero con otras identidades, en distintas poblaciones españolas.
La Benemérita considera desarticulada la rama de la organización que actuaba en la zona centro siendo un paso importante para la desarticulación total de la banda, por lo que se continua con la investigación y no se descartan nuevas detenciones.
MODUS OPERANDI.
El modus operandi de esta banda, que actuaba en todo el territorio nacional, era conducir por autovías y carreteras hasta localizar a la posible víctima, que en la mayoría de los casos eran turistas extranjeros, a los cuales descubrían por la matrícula de los vehículos.
Una vez localizada la víctima los delincuentes se acercaban a ella y mostraban una documentación policial falsa diciendo que eran del grupo de la lucha contra la droga, exigiendo revisar sus maletas de viaje, su vehículo y los bolsos de mano. En ese momento aprovechaban para robar cualquier cosa de valor que pudieran, unas veces por el procedimiento del descuido y otras robándolo directamente. Con los objetos de valor en su poder se daban a la fuga, deshaciéndose por el camino de aquello que no poseía valor o que no tuviera salida en el mercado negro.