VALENCIA 13 Feb. (EUROPA PRESS) -
Un jurado popular ha declarado culpable de dos asesinatos y robo a Jesús V.M., el hombre de 32 años acusado del crimen de dos ancianos vecinos suyos cometido el 8 de octubre de 2001 en una vivienda situada en el número 15 de la calle Alboraya de Valencia, según informaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.
Durante la vista, el acusado, que había sido condenado en 1991 a 10 años de cárcel por otro asesinato, negó durante el juicio haber cometido el crimen, que aseguró haber confesado en una primera ocasión ante la Policía porque, según dijo, le amenazaron con inculpar a su compañera y posteriormente en el juzgado porque "quería acabar con todo".
El fiscal reclamaba inicialmente 44 años de prisión para el acusado, en libertad tras haber transcurrido el tiempo máximo en prisión sin haberse celebrado el juicio, por las muertes de los ancianos y el robo registrado en la vivienda y 240.404 euros de indemnización para los perjudicados por los hechos.
Según la calificación provisional del ministerio público, en una hora no concretada de la mañana del 8 de octubre de 2001, el acusado, que residía en el número 3 del inmueble situado en la calle Alboraya 15, se dirigió a la puerta 31, domicilio de sus vecinos, un matrimonio de ancianos de 70 años por los que sentía un "gran rencor" ya que el marido actuaba como presidente y administrador de la finca y le había denunciado por su "mala conducta" con los otros residentes y por provocar "altercados" en la vivienda.
El acusado, que iba armado con un cuchillo y llevaba guantes de látex, quería vengarse y beneficiarse a costa de lo ajeno. Por ello, llamó a la puerta y le abrió la mujer, que le dejó pasar. Una vez dentro, sacó el cuchillo y trató de agredirla mientras ella se dirigía gritando a la habitación en la que su esposo convalecía de una reciente operación. Cuando llegó al cuarto, el acusado le clavó varias veces el arma hasta que le causó la muerte.
Acto seguido, se dirigió hacia el esposo al que también le acuchilló en el pecho y el abdomen. Posteriormente, revolvió todos los cajones de la casa y se llevó 240 euros en metálico y joyas.