Si algo caracteriza el turismo por España, es que se convierte en un viaje a través de los sentidos, con paisajes, monumentos, colores, olores y sabores únicos, dependiendo del lugar que se visita. La Comunidad Valenciana es uno de esos lugares perfectos para disfrutarlos este verano y si cuentas con una guía de viajes como la Guía Repsol, te será más fácil orientarte a la hora de planificar la inolvidable escapada.
GASTRONOMÍA, MUCHO MÁS QUE PAELLA
Si por algo es conocida la Comunidad Valenciana, es por estar indiscutiblemente asociada a la paella, famosa por ser de las mejores de España, preparada con caracoles, pollo y verduras. En esta región se elabora con cualquiera de los ingredientes que el arroz permite: a la alicantina, caldoso, negro (con tinta de calamar o sepia), con costra (al que se añade huevo), con carne... Y si sustituimos el arroz por fideos, obtendremos una fideuá, también exquisita y muy típica de la zona.
Pero la paella no es el único plato tradicional. Al encontrarse a orillas del Mediterráneo, la Comunidad Valenciana ofrece excelentes pescados como la lubina, la merluza, la dorada, el salmonete, el rape, el mero o la anguila. Y el recetario propone múltiples preparaciones: suquet, asados, a la sal, encebollados, a la naranja, en frituras o en salsa de almendras. También del mar proceden las salazones que se sirven durante el aperitivo en montaditos - como
la mojama, la ventresca de atún, la tonyina de sorra - y el esmorzaret alacantí, a base de sardina, huevo frito y ñora.
La oferta se completa con platos como la olleta de músico - con alubias, asadura de cordero, morcilla y pencas de acelgas -; los calamares rellenos, el cocido huertano, el gazpacho de mero y gambas, el giraboix (plato tradicional de Jijona con patatas, huevos cocidos y embutidos) o el suquet de peix que es un guiso de
distintos pescados sobre una salsa ligera.
Para disfrutar de la mejor cocina valenciana, las opciones gastronómicas con las que cuenta la Comunidad son interminables. Tres opciones de las que se puede disfrutar son:
El Restaurante Arbequina, en Castellón, esencialmente mediterráneo gracias al saber hacer de Modesto Fabregat. Son inigualables sus 'Pulpitos guisados con puré de patatas y bacalao' y la 'Pluma ibérica ahumada'.
Restaurante CA SENTO, en Valencia, donde Raúl Aleixandre, un maestro del sabor, ofrece una exquisita 'Ensalada de frutos de mar', 'Rossejat de fideos' o 'Ganache de chocolate con helado de caramelo'.
Otra opción es el Restaurante PIRIPI, en Alicante. Nada más ni nada menos que al mismo nivel que su progenitor, Nou Manolín. Entre sus platos estrella destaca la 'Coca de sardinas con fondo de escalibada', el 'Arroz con sepionet y alcachofas' y el 'Helado de queso fresco y sorbete de frambuesa'.
RUTAS CON DENOMINACIÓN DE ORIGEN
Y para los amantes de las mejores rutas que combinan gastronomía y turismo, en la Guía Repsol también podrás encontrar las famosas Rutas con Denominación de Origen en la Comunidad Valenciana. Destaca La Ruta del Arroz de Valencia, perfecta para los fanáticos del famoso cereal valenciano, que no pueden perderse el proceso de cultivo o una visita al Museo del Arroz.
Otra refrescante opción es La Ruta de la Chufa Valenciana. Tomarse un
delicioso vaso de horchata natural de chufa es una buena excusa para planear una escapada a Alboraya y sus alrededores. Para disfrutar de
la tierra donde nace este dulce manjar, qué mejor que a través de una excursión por los campos de cultivos y pueblos cercanos a Valencia, que revelan lo prodigioso que es este tubérculo.
TURISMO A ORILLAS DEL MEDITERRÁNEO
No contenta con el inmenso patrimonio arquitectónico que engalana sus
calles, la Comunidad Valenciana es además poseedora de espacios naturales incomparables. Por un lado ofrece maravillosas playas de arena fina, auténticos paraísos terrenales perfectamente equipados para no excluir a nadie de su pleno disfrute.
Por otro lado, cuenta con parajes emblemáticos, como el Desierto de Les Palmes, que acoge un bello monasterio perteneciente a la orden carmelita. Una serranía litoral que recorre paralela a la costa, 2.000 hectáreas de poderosa naturaleza y de gran interés paisajístico, histórico y cultural. Su desgarradora orografía, donde se alternan escarpados barrancos con planicies y la riqueza de su flora y fauna convierten a este enclave natural en uno de los más importantes de la Comunidad Valenciana.
Asimismo son interesantes las visitas a las fortalezas que se elevan en tierras levantinas, fruto de la fusión de dos culturas. Una comunión de formas en las que cuesta discernir los rasgos de las dos civilizaciones que las moldearon, la musulmana y la hispana. Dando un buen ejemplo a la humanidad, ambas líneas conviven en armonía, en un claro desafío al devenir de los tiempos. Son imprescindibles las visitas al Castillo de Santa Bárbara en Alicante, La Torre de Calahorra en Elche, el Castillo de Sagunto o el de Peñíscola.