VALENCIA 15 Oct. (EUROPA PRESS) -
La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, ha asegurado este martes que esta ciudad es "una de las más limpias de Europa" y que así lo perciben los visitantes que recibe. Asimismo, no ha precisado si los presupuestos del consistorio para el próximo año contemplarán un aumento de las partidas destinadas a limpieza viaria porque ese asunto "todavía no está cerrado" y porque "la distribución de los ingresos todavía no está hecha".
Barberá ha realizado estas declaraciones tras participar en la presentación del informe 'La innovación española en 2020' de la Fundación Cotec, preguntada por si en los presupuesto municipales de 2014 se contempla un aumento para el área de limpieza viaria y recogida de residuos.
"El tema éste todavía no está cerrado. Vamos a ver el nivel de ingresos y, en función de eso, vamos a aplicarlo" porque "la distribución de los ingresos todavía no está hecha", ha planteado la primera edil. No obstante, ha apuntado que quizá se tengan que "ajustar temas".
Tras ello, Barberá ha señalado que si la pregunta se refería al "tema de determinadas plagas" --en alusión a la polémica entre el consistorio de la capital y el de Mislata (Valencia) por la aparición de ratas en el entorno del Parque de Cabecera--, "cada uno tiene que darse cuenta de lo que tiene".
La responsable municipal ha continuado diciendo que "Valencia es una de las ciudades más limpias de Europa" y ha destacado que "esto es algo que cada vez que viene una persona de fuera, lo dice, lo remarca y lo recalca".
"Yo estoy dispuesta a traer la información de cuántas veces pasan a limpiar las calles en Londres o a recoger las basuras en Londres o en Nueva York o en cualquier ciudad europea", ha manifestado, a la vez que ha señalado que "gente que vive en ciudades de ese nivel encuentra una Valencia muy limpia".
Por lo que respecta a los ajustes que puedan llevarse a cabo en el tema de limpieza, Rita Barberá, ha destacado que se contempla la posibilidad de aplicar la innovación a servicios como el de la recogida de basuras con el fin de poder ser "más eficientes" y "gastar menos dinero".
En este sentido, ha apuntado la idea de que las contratas de recogida de basuras instalen unos sensores "en los distintos contenedores" para que la central de recogida sepa si están llenos o no y en función de eso pasar a vaciarlos o no.