Gastronomía en Seaside Collection- SEASIDE COLLECTION
MADRID 10 Jul. (EUROPA PRESS) -
El viaje contemporáneo ya no se mide solo en kilómetros recorridos o en postales acumuladas en la cámara; se mide, sobre todo, en los sabores que se quedan grabados en la memoria. Conscientes de este cambio de paradigma, para la cadena Seaside Collection la cocina no es un mero servicio más, sino el pilar fundamental sobre el que se construyen los recuerdos de una travesía inolvidable por el archipiélago.
Cada plato se convierte así en un mapa gustativo, una invitación a descubrir la identidad local a través del paladar y a transformar cada bocado en el souvenir más valioso de la estancia.
Más allá del confort incuestionable, el servicio milimétrico y sus ubicaciones privilegiadas en las Islas Canarias, la cadena hotelera ha logrado inscribir la excelencia culinaria en su propio ADN, convirtiendo sus mesas en paradas obligatorias para los paladares más exigentes.

A través de sus cuatro joyas en el archipiélago --Seaside Grand Hotel Residencia GL, Seaside Palm Beach y Seaside Sandy Beach en Gran Canaria, junto a Seaside Los Jameos en Lanzarote-- la compañía ha diseñado un mapa gustativo único.
¿Su secreto? : una fórmula infalible que combina producto de rigurosa calidad, creatividad desbordante, respeto por la identidad local y una bodega minuciosamente seleccionada. Cada hotel tiene su propia voz, pero todos entonan el mismo mantra: hacer de cada plato un recuerdo imborrable.
ALTA COCINA CON ACENTO INTERNACIONAL Y ESTRELLA
La máxima expresión de este viaje sensorial se vive en el Seaside Grand Hotel Residencia GL*** (Gran Canaria). Aquí, la gastronomía abandona la categoría de menú para convertirse en una experiencia artística en sí misma.
Al frente de este templo culinario se encuentra el reputado chef Wolfgang Grobauer, cuya trayectoria viene avalada por diversas estrellas Michelin y Soles Repsol. Grobauer despliega una propuesta magistral donde la precisión técnica de la alta cocina francesa se fusiona armónicamente con las influencias mediterráneas y los guiños a la tradición española. El resultado es una cocina sofisticada, honesta y pulcra que refleja la búsqueda incansable de la perfección.

Frente a la rigidez de la cocina tradicional, Seaside Collection apuesta por la audacia: entender la gastronomía no como algo estático, sino como un elemento vivo. Para la compañía, sentarse a la mesa es un acto puramente dinámico, una experiencia flexible que se moldea y transforma para sintonizar con el ritmo, el humor y el estilo de vida de cada viajero.
El gran epicentro de esta diversidad es el Seaside Palm Beach. Este establecimiento se ha consolidado como un auténtico parque temático para el gourmet, gracias a sus distintos espacios gastronómicos, entre ellos La Bodega e Il Giardino, que invitan a saltar de un universo cultural a otro sin cruzar la puerta del hotel.
Todo ello, por supuesto, armonizado con una cuidada selección enológica que eleva la experiencia global a la categoría de sobresaliente.
PRODUCTO DE ORIGEN, CREATIVIDAD, IDENTIDAD LOCAL.
La verdadera excelencia no solo se demuestra en las cenas de gala; se construye en los pequeños detalles cotidianos. En Seaside Collection son plenamente conscientes de que el lujo también reside en la frescura.

Por eso, la cadena ha apostado fuertemente por la elaboración propia. El mejor ejemplo de este mimo artesanal se encuentra en el obrador de Seaside Sandy Beach. De este taller sale diariamente la panadería y repostería que abastece a los tres hoteles de Gran Canaria. Cruasanes perfectos, panes de corteza crujiente y masas madre que garantizan que el día comience con la máxima calidad imaginable.
La gastronomía de Seaside Collection no es un capítulo cerrado, sino una historia en constante evolución. La reciente y aplaudida transformación de Seaside Los Jameos (Lanzarote) en un hotel de cinco estrellas ha traído consigo una revolución total de su propuesta culinaria.

Con la apertura de nuevos espacios y el diseño de experiencias alineadas con las expectativas del viajero contemporáneo, Lanzarote se posiciona con fuerza en el mapa de la cadena.
Esta renovación no hace más que confirmar el compromiso de la compañía: elevar continuamente el listón y consolidar la gastronomía no como un complemento, sino como el verdadero elemento diferencial de su propuesta en el paradisíaco entorno de las Islas Canarias.
Viajar a las Islas Canarias y disfrutar de estas ubicaciones hoteleras es descubrir que el paisaje también se saborea. Una desconexión premium diseñada para los sentidos, donde la belleza del entorno se saborea en cada plato y el lujo se sirve, elegantemente, a la mesa.