El sector aeronáutico gallego constata su reactivación tras pasar lo más duro de la pandemia y, aunque no volverá a los niveles previos a la crisis sanitaria hasta el año que viene, las empresas han recuperado ritmo de trabajo con el foco puesto en dos ejes: el desarrollo de vehículos aéreos no tripulados en el Polo de Rozas y la participación en el programa FCAS, para el desarrollo del avión de combate europeo.