Una placa rendirá homenaje desde este domingo en Barajas a las víctimas del accidente de Swiftair en Malí

Avión de Swiftair estrellado en Malí
REUTERS - Archivo
Publicado 16/02/2019 13:31:36CET

MADRID, 16 Feb. (EUROPA PRESS) -

Las familias de los seis tripulantes fallecidos en el accidente en Malí del vuelo AH5017 de la compañía española Swiftair descubrirán este domingo en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas una placa en honor de las 116 víctimas del siniestro registrado en julio de 2014.

El acto tendrá lugar en los jardines exteriores de la Terminal 2 del aeropuerto madrileño y contará con la intervención de la presidenta de la Federación Internacional de Víctimas de Accidentes Aéreos y sus Familias (FIVAAF), Pilar Vera.

Familiares de los seis tripulantes del aparato siniestrado --tres madrileños, dos mallorquines y un vasco-- habían reclamado en reiteradas ocasiones al Gobierno español que una placa recordara en el aeropuerto madrileño a los fallecidos, tal y como se hizo en Malí y Francia, de donde procedían la mayoría de las víctimas.

El accidente del vuelo AH5017, operado por Air Algérie y en el que viajaban 110 pasajeros --entre ellos 50 franceses--, costó la vida a las 116 personas que ocupaban el avión, incluidos los seis miembros de la tripulación de nacionalidad española.

Según el informe final de la investigación de la Oficina de Investigación y Análisis francesa (BEA), encargada de liderar dicha investigación, los pilotos del avión siniestrado no activaron el sistema anticongelante que habría evitado la acumulación de cristales de hielo.

"La investigación no ha podido determinar si la no activación del anticongelante se debió a un olvido o a una decisión de la tripulación, que consideró que no era necesario por la situación ambiental", recoge la BEA.

Como consecuencia, el piloto automático recibió informaciones erróneas que hicieron que disminuyera la velocidad y terminara entrando en caída libre. Los investigadores desconectaron el piloto automático "23 segundos después de que el avión hubiese entrado en situación de descenso".

Tras los análisis realizados a las cajas negras, se constató que el avión volaba a una velocidad de 740 kilómetros por hora antes del siniestro y cayó de forma brusca, lo que provocó un impacto contra el suelo "extremadamente violento". El avión de Swiftair se estrelló tras haber desaparecido de los radares 50 minutos después de despegar.