MADRID, 9 Feb. (OTR/PRESS) -
El programa de TVE 'Comando Actualidad' demuestra que, a través de sus casas, se puede conocer mejor a vascos, andaluces, madrileños, catalanes, gallegos y asturianos. Así lo hacen ver en el reportaje de este miércoles (a las 22.15 horas), titulado 'Por sus casas les conoceréis', en el que analizan las construcciones más tradicionales de España y sus habitantes.
A lo largo de 60 minutos, el programa de reportajes de Televisión Española muestra casas -condicionadas por el clima, la geografía y la orografía- que dicen muchos de quienes las habitan y de las comunidades donde se encuentran. Con sus hogares, los protagonistas de este reportaje ayudan a conservar el patrimonio del país, a costa de mucho esfuerzo y dinero.
Por ejemplo, el 80% de los pazos están en ruina. Es muy caro mantener estas propiedades que, de media, superan los 500 metros cuadrados en terrenos de no menos de 10 hectáreas. Por eso el de Josefina es un caso único. Esta viuda gallega ha convertido su pazo en su residencia y en una quesería que da de comer a su familia. En la localidad asturiana de Llanes se concentran hasta 200 casas indianas, tantas que su Ayuntamiento ha diseñado una guía turística. Son mansiones que construyeron los asturianos que hicieron las Américas y volvieron con grandes fortunas. El equipo ha conocido a los habitantes de dos de esas casas, Juan José Caso y Flora María Rodríguez.
El programa viaja también a Andalucía. En Córdoba, los patios andaluces son un claro ejemplo de construcciones diseñadas para la convivencia entre vecinos y disfrute del sol del sur. Mientras, en pueblos de Guipúzcoa como Errezil, sólo 100 de sus 600 habitantes viven en el casco urbano. El resto, como el caso de Xabier, vive en caseríos dispersos en varios kilómetros a la redonda. La mayoría de ellos viven de la leche y la carne que dan sus vacas.
Las masías son otras construcciones típicas. Sólo en la provincia de Girona hay unas 2.000. Joan regresó a la masía después de trabajar 20 años en la banca. Cuida de sus tierras y de decenas de animales. Él y su familia comparten masía con sus padres, auténticos payeses.
Y, por último, el equipo conoce a los madrileños a través de las corralas, viviendas del siglo XIX típicas de la clase obrera. Aún persisten en pleno corazón de la capital, habitadas por familias que nacieron en sus casas de apenas 37 metros cuadrados y que a día de hoy comparten el patio comunitario con nuevas generaciones de jóvenes.