Los investigadores buscan pistas para encontrar al autor del crimen de 'Fago'

Actualizado 16/03/2008 22:59:56 CET
Los protagonistas de la serie.
EP

MADRID,(OTR/PRESS)

Televisión Española ofrece mañana el segundo episodio de la polémica miniserie 'Fago', que estuvo a punto de no ser emitida y que finalmente congregó a una audiencia de 3.826.000 espectadores. Con el título 'Sin pistas', esta entrega se centra en la búsqueda de los investigadores para encontrar algún indicio que desvele al autor del crimen. Sin embargo, la investigación no resulta nada fácil. Y mientras los interrogatorios a los vecinos perfilan un pueblo dividido en dos, Fago se invade de periodistas y fuerzas de seguridad.

En el episodio 'Sin pistas' el hallazgo del coche del alcalde, abandonado lejos del pueblo, permite a los investigadores iniciar el análisis de restos genéticos, mientras el teniente Vidal (Iván Hermés) y el sargento Pacheco (Juanma Lara) interrogan a todo el pueblo, requisan las armas de caza y obtienen autorización para intervenir los teléfonos de los más declarados enemigos del alcalde, considerados principales sospechosos. Sin embargo, la investigación está muy lejos de aportar pistas concluyentes.

Los vecinos, en sus declaraciones, van sacando a la luz los innumerables conflictos personales y judiciales en que se hallaban inmersos, entre ellos y con el Ayuntamiento, así como las amenazas y agresiones sufridas por el alcalde.

Las conclusiones de los interrogatorios dibujan un pueblo dividido en dos bandos inmersos en una espiral que culmina en el asesinato de Ibarra (Jordi Rebellón). Mientras tanto, el ambiente se enrarece cada día más en Fago, invadido por periodistas y agentes de las fuerzas de seguridad. Un titular de prensa termina por enervar a los vecinos: "Todos sospechosos." El silencio se impone.

Sólo Eugenio Riaza (Joaquín Notario) sigue haciendo declaraciones a la prensa en las que hace un retrato dictatorial de la víctima. Cuando Vidal parece desesperarse por la falta de pistas, los análisis de las muestras de ADN obtenidas en el coche señalan por fin una coincidencia con un habitante del pueblo.