La Escuela de Traductores de Toledo, foro para el debate sobre la paz en Oriente Próximo

Actualizado 14/10/2010 22:11:41 CET

TOLEDO, 14 Oct. (EUROPA PRESS) -

Los representantes del Círculo de Padres-Foro de Familias Suheir Allami y Aaron Barnea han visitado la Escuela de Traductores de Toledo para compartir con estudiantes y público general sus iniciativas para promover la paz entre palestinos e israelíes.

La vicerrectora del Campus de Toledo, Evangelina Aranda, y el director del centro, Luis Miguel P. Cañada, han recibido a los dos miembros de la ONG, cuya labor ha sido reconocida recientemente por el Festival de Cine Social de Toledo (FECISO), según ha informado la Universidad regional en nota de prensa.

El Círculo de Padres-Foro de Familias (CPFF) es una ONG integrada por israelíes y palestinos que han perdido seres queridos en el conflicto, cuyo objetivo es, a partir de la experiencia emocional vivida por las familias, demostrar que la reconciliación entre los dos pueblos es posible y que sin ésta no se concibe una paz duradera.

Fundado en 1995, en pleno proceso de paz de Oslo, el CPFF está integrado por 500 padres y familiares de víctimas israelíes y palestinas. Con el propósito de favorecer un marco para la conciliación entre ambos pueblos, la ONG desarrolla iniciativas educativas y programas que facilitan el conocimiento mutuo y eliminan los estereotipos que impiden el acercamiento entre las partes.

El trabajo del Círculo de Padres-Foro de Familias ha recibido diversos reconocimientos como el Premio Internacional por la Paz de la Fundación Gandhi (2010), I Premio de la Paz y el Diálogo de la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo (2009) y la Rosa de Plata de SOLIDAR por su contribución a la Paz y la Reconciliación (2007). En 2009, su candidatura al Príncipe de Asturias de la Concordia fue presentada conjuntamente por Casa Sefarad-Israel y Casa Árabe.

Aaron Barnea milita en la ONG desde que su hijo menor falleció sirviendo al ejército israelí como especialista en remoción de artefactos explosivos en el sur del Líbano, pocos días antes de concluir el servicio militar. Suheir Allami, natural de una aldea ubicada entre Belén y Hebrón, se unió a la causa pacifista tras haber perdido a su abuela en un ataque israelí durante el Ramadán.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies