Un misterioso estallido de radio fue el 'parpadeo' de un agujero negro

Radiotelescopio
MCMASTER UNIVERSITY
Publicado 04/04/2016 18:34:22CET

   MADRID, 4 Abr. (EUROPA PRESS) -

   El pasado mes de febrero un equipo de astrónomos informó sobre la detección de un resplandor, un evento misterioso llamado estallido rápido de radio.

   Sin embargo, su origen ha sido puesto en tela de juicio por varios estudios en el último mes, uno de ellos publicado en 'Nature'. Ahora, una nueva investigación de Harvard demuestra que lo que se creía un resplandor originario del núcleo de una galaxia distante es, en realidad,

   En este nuevo trabajo, publicado en 'Astrophysical Journal Letters', los científicos explican que, como su nombre sugiere, las explosiones rápidas de radio (FRB) son breves, de apenas unos milisegundos, pero potentes. Los primeros fueron identificados en 2007 y, desde entonces, existen muchos misterios a su alrededor.

   Los autores principales, Peter Williams y Edo Berger, han señalado que ni siquiera se sabe si este misterioso estallido viene desde el interior de la Vía Láctea o si es extragaláctico, informa el Centro Harvard-Smithsonian para la Astrofísica.

   Ambos expertos y su equipo estudiaron desde finales de febrero y durante el mes de marzo la supuesta galaxia anfitriona del estallido usando la red Jansky Very Large Array de radiotelescopios. De este modo pudieron monitorear la galaxia de radio en la cadencia necesaria sin tener que interrumpir el horario regular del observatorio de las operaciones.

UNA FUENTE PERSISTENTE

   Si las observaciones iniciales habían sido un resplandor, debería haber desaparecido por completo. En su lugar, encontraron una fuente de radio persistente cuya fuerza varía al azar en un factor de tres, a menudo alcanzando niveles que hacían juego con el brillo inicial de la luminiscencia residual. "La emisión de radio de esta fuente sube y baja, pero nunca desaparece. Eso significa que no puede estar asociada con la ráfaga de radio rápido", han indicado los científicos.

   Además, determinaron que la emisión nace de un núcleo galáctico activo que es alimentado por un agujero negro supermasivo. Así, según los expertos, las variaciones que se ven desde la Tierra pueden ser debido a un proceso llamado 'centelleo', donde los gases interestelares se convierten en un 'faro' de radio intrínsecamente estable que parpadea, del mismo modo que hace la atmósfera de la Tierra con la luz de las estrellas.

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