Salvar los árboles tropicales recortaría emisiones de CO2 una quinta parte

Selva Amazónica
Foto: REUTERS
Actualizado 09/06/2014 14:05:59 CET

MADRID, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Reducir la deforestación en los trópicos recortaría la cantidad de dióxido de carbono que se emite a la atmósfera hasta una quinta parte.

   Los científicos calcularon la cantidad de carbono absorbido por los bosques tropicales del mundo y la de las emisiones de gases de efecto invernadero generada por la pérdida de árboles como consecuencia de la actividad humana.

   Así, vieron que los bosques tropicales absorben casi 2.000 millones de toneladas de carbono al año, el equivalente a una quinta parte de las emisiones de carbono del mundo, almacenándolo en su corteza, las hojas y el suelo. Sin embargo, una cantidad equivalente se pierde con la tala, el desbroce de tierras para el pastoreo y el cultivo de biocombustibles: como el aceite de palma, soja y azúcar.

Los incendios de las turberas (un tipo de humedal en el que se acumula materia orgánica en forma de turba) en los bosques se suman de manera significativa a las emisiones de gases de efecto invernadero. Los investigadores estiman que si toda la deforestación de los trópicos provocada por el hombre se detuviera, los bosques absorberían más carbono del que pueden en la actualidad, el equivalente a una quinta parte de las emisiones mundiales.

   Los científicos dicen que las emisiones de carbono de los bosques tropicales subirán a medida que el clima se calienta, puesto que el aumento de las temperaturas acelera la descomposición de las plantas y los árboles mueren, emitiendo más CO2. Se pronostica que las temperaturas globales se elevarán dos grados para el año 2099, lo que probablemente incrementará la emisión anual de carbono de los bosques en 750 millones de toneladas.

GRAN PRIORIDAD

   Científicos de las universidades de Edimburgo y Leeds, en Reino Unido, analizaron los datos de varios estudios previos, incluyendo estudios satelitales, para determinar la cantidad de carbono absorbida y emitida por los bosques tropicales del mundo en América del Sur y del Centro, África ecuatorial y Asia.

   "Si limitamos la actividad humana en los bosques tropicales del mundo, esta acción podría desempeñar un valioso papel para ayudar a frenar el aumento de dióxido de carbono en la atmósfera. Prevenir nuevas pérdidas de carbono de nuestros bosques tropicales debe permanecer como una gran prioridad", afirma el director del estudio, el profesor John Grace, de la Escuela de Geociencias de la Universidad de Edimburgo.