El Sistema Solar viaja entre nubes de 'pelusa' cósmica

Voyager 1
NASA
Publicado 19/09/2017 18:07:23CET

   MADRID, 19 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Las sondas Voyager están buscando el lugar que ocupa el Sistema Solar en la galaxia, y no parece un "sitio típico" dentro de la misma, sino entre nubes formadas por 'pelusa' cósmica.

   Así lo explica Eric Christian, científico espacial en el centro Goddard de Vuelo Espacial de la NASA y miembro del programa Voyager entre 2002 y 2008. "Es increíble estar viajando a través de eso. Casi te haría sentir insignificante, si no hubiera muchas cosas que aprender aquí".

   Definir cómo interactúa el sistema solar con el resto de la galaxia y cómo nos afecta son claves para entender nuestra propia estrella y permitir la exploración del espacio por el ser humano, pero también podrían arrojar luz sobre el funcionamiento y potencial habitabilidad de otros sistemas estelares.

   Viajando a velocidades de más de 56.000 kilómetros por hora, las Voyager se alejan 1,4 millones de kilómetros de la Tierra cada día, una distancia igual a aproximadamente 36 veces la circunferencia de nuestro planeta. Hace cinco años, en agosto de 2012, la Voyager 1 cruzó el borde de la heliosfera, llamada la heliopausa, aventurándose por primera vez en el espacio entre las estrellas, donde ninguna nave espacial había ido antes.

   La misión ha informado a los investigadores que, dentro de la heliosfera, la Tierra y el resto del sistema solar están protegidos contra la radiación cósmica, y ha revelado gases de hidrógeno caliente y helio que componen lo que se conoce como Local Fluff (pelusa local): una serie de nubes masivas, cada una de varios años luz de ancho, en el medio interestelar a través del cual la heliosfera está viajando actualmente.

   La Voyager 1, que ya no está rodeada por la heliosfera, está explorando nuestro patio trasero interestelar, midiendo una de estas nubes y buscando en la 'pelusa' pistas sobre nuestros orígenes y sobre los sistemas solares nacientes.

   "No estamos en una parte típica de la galaxia, si hay una parte típica de la galaxia", dijo Christian en un comunicado. "Estamos en una burbuja donde varias supernovas explotaron, y es increíble estar viajando a través de eso. Casi te haría sentir insignificante, si no hubiera muchas cosas que aprender aquí".

   A lo largo de sus 40 años en el espacio, las Voyager han redefinido lo que los científicos consideran la frontera final. "Hace décadas, la broma entre los científicos era que la estimación del borde de la heliosfera se estaba moviendo a la misma velocidad que la Voyager", dijo Christian.

   Su legado científico es incomparable, y la misión todavía permite descubrimientos fascinantes. Más recientemente, Voyager 1 insinuó que el campo magnético del medio interestelar local está envuelto alrededor de la heliosfera. Los datos de las sondas también sugirieron una imagen totalmente nueva de la heliosfera: que es mucho más compacta y redondeada de lo que se pensaba anteriormente.

   Las comunicaciones con la nave espacial se mantendrán hasta que las fuentes de energía nuclear de las Voyager ya no puedan suministrar suficiente electricidad para operar los satélites. Los ingenieros esperan que cada nave espacial continúe operando al menos un instrumento científico hasta alrededor de 2025.

   Sin embargo, se espera que las Voyagers continúen prosperando en sus viajes solitarios e ilimitados, navegando a su velocidad actual y completando una órbita alrededor del centro de la Vía Láctea cada 225 millones de años.

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