SANTIAGO DE COMPOSTELA 28 May. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, anunció este jueves la reforma de la Ley de Función Pública que garantizará la libre elección de idioma a los opositores, pese al desacuerdo de tres de los cuatro sindicatos con representación en la Administración pública.
En la rueda de prensa posterior al Consello de la Xunta, el máximo mandatario gallego explicó que la reforma obedece a su "compromiso" con la "libertad lingüística" de los opositores y, al mismo tiempo, con la "promoción" del uso del gallego, en cuanto es necesario acreditar su conocimiento.
Tras justificar el primer punto en la posibilidad de que los aspirantes "acrediten" sus conocimientos técnicos "con la mayor claridad" en función de su preferencia lingüística, apeló a la "lógica" y a la "cortesía lingüística" para destacar la "normalización del idioma" en el ámbito de la función pública.
Para reforzar sus argumentos, el jefe del Ejecutivo gallego esgrimió que el modelo del lehendakari vasco, el socialista Patxi López, para las oposiciones en Euskadi, es similar. Por ello, invitó al PSdeG a "optar" por esta alternativa en lugar de por la defendida por los socialistas catalanes, puesto que esta comunidad realiza sus exámenes únicamente en lengua catalana.
También se refirió al BNG, sobre el que deseó que "se dé cuenta" de que "es mejor resolver problemas que crearlos" y, bajo estas premisas, confió en que ambos grupos "entiendan" que la reforma está "respaldada" por la "mayoría" de los gallegos y por "una amplia mayoría" de los opositores.
"ASUMIR EL RESULTADO ELECTORAL"
Preguntado por los periodistas sobre el rechazo de tres de los cuatro sindicatos que conforman la Mesa Xeral de Negociación de Empregados Públicos, Feijóo les invitó a "asumir el resultado de las elecciones" del pasado 1 de marzo, en el que su grupo logró una mayoría absoluta.
"Tengo la obligación de proseguir con los compromisos refrendados en las urnas", zanjó, al tiempo que recordó que hubo "dos reuniones" con los sindicatos en la que se les explicó el objetivo de la reforma "con claridad y transparencia".
La Mesa Xeral de Negociación de Empregados Públicos está compuesta por los sindicatos CC.OO. y UGT, que mostraron su rechazo a la reforma; la CIG, que declinó la invitación de la Xunta para continuar la negociación tras un primer contacto; y CSI-CSIF, que apoya la modificación.