Los proyectos climáticos de la ONU en RDC dejan a las comunidades locales en peores condiciones

Mujeres congoleñas
REUTERS / JAMES AKENA
Publicado 15/03/2018 7:25:07CET

DAKAR, 15 Mar. (Reuters/EP) -

Un programa de Naciones Unidas a gran escala para detener la deforestación en República Democrática del Congo, donde se encuentra la segunda selva tropical más grande del mundo, está dañando comunidades locales y no protege los bosques, según han asegurado este miércoles investigadores de derechos de tierras.

La Iniciativa para los Derechos y Recursos (RRI, según sus siglas en inglés), con sede en Estados Unidos, ha solicitado al Banco Mundial que retenga fondos de 20 proyectos en curso o pendientes en la provincia de Mai-Ndombe, que ha sido un caso de prueba para un esquema de conversación respaldado por la ONU conocido como REDD+.

En una zona plagada de conflictos de tierras, un informe de RRI ha señalado que los proyectos de protección forestal en esta provincia occidental amenazaban los derechos y los ingresos de las mujeres rurales y los grupos indígenas, incluidos alrededor de 73.000 pigmeos.

"REDD+ se creó para detener la deforestación y beneficiar a las comunidades locales. Sin embargo, los proyectos actuales en Mai-Ndombe, no logran abordar ambos objetivos", ha asegurado Marine Gauthier, autora del informe.

Uno de los casos focales involucra a la empresa estadounidense Wildlife Works Carbon (WWC), que ha negado las acusaciones. La compañía obtuvo una gran concesión de tierras para proteger un bosque de los madereros y utiliza una parte del dinero obtenido de la venta de créditos de carbono ara beneficiar a las personas que viven ahí, según ha asegurado su presidente, Mike Korchinsky.

"Millones de dólares de beneficios han ido a las comunidades", ha afirmado Korchinsky a la Fundación Thomson Reuters.

El presidente de WWC asegura que su compañía había construido escuelas, invertido en clínicas médicas y proporcionado años de apoyo agrícola.

Pero Gauthier señala que las comunidades locales, que firmaron acuerdos con la empresa, no fueron consultadas adecuadamente, y afirma que el proyecto había obstaculizado sus actividades agrícolas y de otro tipo. "Estas comunidades en realidad cargan con el peso de reducir la deforestación", asegura.

El Banco Mundial ha afirmado que los fondos aportados por REDD+ y sus socios apoyan a algunos de los ciudadanos congoleños más pobres, a la vez que contribuyen al cumplimiento de los objetivos climáticos.

"Revisaremos los hallazgos del informe y no tenemos planes de retener fondos en este momento", ha afirmado un portavoz del Banco Mundial. "El trabajo mejora los medios de subsistencia, disminuye la presión sobre los bosques nativos y reduce las emisiones de gases de efecto invernadero de la deforestación y la degradación forestal", ha aseverado.

La RRI ha asegurado que las mujeres y las minorías se habían visto más afectadas por los proyectos de REDD+ que estaban en marcha, porque a menudo carecen de derechos formales sobre la tierra y no se les consulta sobre las decisiones.