Serbia rechaza el ultimátum de la Casa Blanca y apuesta por mantener el equilibrio entre EEUU y Rusia

Ministro de Exteriores serbio, Ivica Dacic
MUSSA QAWASMA/REUTERS
Publicado 02/11/2017 20:57:59CET

BELGRADO, 2 Nov. (Reuters/EP) -

El ministro de Exteriores de Serbia, Ivica Dacic, ha rechazado el llamamiento de Estados Unidos a elegir bando de una vez por todas y ha subrayado que el país balcánico seguirá manteniendo buenas relaciones con Rusia y con cualquier otro socio internacional que favorezca sus intereses.

Dacic ha reaccionado a la declaraciones del 'número dos' del Departamento de Estado para Asuntos Europeos y Euroasiáticos, Hoyt Brian Yee, según el cual "Serbia no puede sentarse en dos sillas al mismo tiempo", en alusión a sus nexos tanto con Occidente como con Rusia.

Serbia aspira a convertirse en miembro de la Unión Europea y el bloque comunitario constituye su mayor socio comercial e inversor. Sin embargo, Rusia controla sus suministros de gas y petróleo y, con su veto, impidió que Kosovo fuera admitido en la ONU tras autoproclamar su independencia en 2008.

Dacic ha aclarado que Serbia pretende mantener el delicado balance entre ambos polos. "Lo que no queremos es que alguien nos mueva nuestra propia silla", ha dicho. "Lo importante es ver qué es lo que nos beneficia", ha apostillado, en una entrevista concedida a Reuters.

KOSOVO Y CATALUÑA

Además, ha criticado lo que en su momento ya calificó de doble estándar en relación con la posición que la UE y sus estados miembro han adoptado respecto a la declaración unilateral de independencia de Cataluña, que ha sido rechazada, y a la de Kosovo, que, salvo excepciones como la de España, fue reconocida.

"Si España puede luchar por su concepto de Cataluña, entonces los serbios podemos luchar por nuestro país", ha defendido. Así, ha apostado por celebrar una "conferencia internacional" que evite una nueva guerra entre Belgrado y Pristina "durante un siglo" para alcanzar una solución que contente a ambas partes.

Dacic ya propuso a principio de año delimitar las zonas de mayoría serbia en Kosovo. En el territorio hay unos de 120.000 serbios y casi todos, especialmente los del norte, rechazan la autorida del Gobierno en Pristina.