Detenida una peligrosa banda de albaneses que robó en 200 viviendas de lujo, una la del futbolista Gabi

Efectos robados
GUARDIA CIVIL DE MADRID
Publicado 26/01/2018 13:41:03CET

La célula itinerante había llegado en noviembre a la Comunidad de Madrid, donde habría cometido cerca de doscientos de robos.

MADRID, 26 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Grupo de Delincuencia Organizada de la Comandancia de Madrid Guardia Civil, en el marco de la Operación 'Hábitat Tosco', ha detenido a cinco integrantes de una célula especializada en el robo de viviendas habitadas, un peligroso grupo de albaneses que robó en los últimos meses 200 viviendas de alto poder adquisitivo situadas en el noroeste de la región, entre ellas la del futbolista del Atlético de Madrid Gabi Fernández.

La investigación se originó, tras detectarse un incremento de robos en viviendas ubicadas en urbanizaciones periféricas cuyo 'modus operandi' era similar, ha explicado esta mañana en rueda de prensa la delegada del Gobierno en Madrid, Concepción Dancausa, y el capitán responsable de la operación, Rubén Rico.

Los integrantes de este grupo se habían desplazado a España desde Albania en el mes de noviembre, asentándose en los madrileños barrios de Chamartín y San Blas, donde habían alquilado sendos apartamentos por un periodo de seis meses, iniciando una campaña de robos en domicilio.

Los ahora detenidos regresaron los días 9 y 10 de enero a España tras disfrutar de sus vacaciones navideñas en su país de origen, continuando con una nueva oleada de robos indiscriminada.

ACTUABAN EN GRUPOS ORGANIZADOS

El grupo robaba previamente vehículos de alta gama, con los que se trasladaban hasta la zona elegida, donde seleccionaban viviendas al azar y perpetraban los robos. Durante su etapa de actuación, han utilizado una docena de coches robados, que abandonaban cuando estaban 'quemados', es decir, cuando habían sido utilizado en muchos robos.

Los ladrones elegían urbanizaciones de alto nivel adquisitivo y siempre viviendas unifamiliares, cuatro o cinco en la misma tarde-noche, en las que permanecían escasos cinco minutos si se producía el salto de alarma, mientras que si estaba desactivada o carecían de ella, buscaban la caja fuerte que pudiera existir en el domicilio.

Dentro saqueaban la vivienda, decantándose por joyas, relojes, pequeños electrodomésticos, dinero en efectivo, documentación personal y ropa de marca. Operaban en grupos de tres personas y uno de ellos quedaba encargado de la vigilancia para alertar en caso de avistar algún vehículo de la Guardia Civil.

No utilizaban ni armas blancas ni de fuego ni violencia en sus asaltos y si detectaban personas en la planta baja de la vivienda accedían con escalo a la planta alta para robar. En una ocasión llegaron a robar con un padre y su hijo, que permaneceron agazapados en una habitación de la casa. Estaban muy especializados en ello, ya que era su modo de vida durante varios años.

Las detenciones se precipitaron al detectarse que las dos integrantes femeninas, que eran las encargadas de deshacerse del género, se disponían a marcharse de España con varias maletas en las que portaban varios efectos robados.

Por su parte, los varones también salieron de sus viviendas con ropa y maletas, por lo que la Guardia Civil precipitó las detenciones. Cuando los agentes procedieron a dar el alto a los varones en la localidad del Molar, concretamente en la gasolinera junto a la A-1 del municipio, estos se mostraron extremadamente agresivos e intentaron atropellar a varios guardias civiles, lo que obligó a bloquearles la huída entre varios vehículos para lograr su detención. Uno de los agentes tuvo que dar un disparo al aire.

Los agentes averiguaron entonces que pretendían marcharse a San Sebastián e iniciar en la zona norte de España una campaña de robos similar. Se trata de delincuentes que habían establecido en Madrid su centro neurálgico de operaciones, desde donde, según el estudio de la documentación intervenida, parece ser que se iban a desplazar hacía el norte de España para hacer una campaña similar, de unos diez días, y regresar nuevamente para volver a robar en la Comunidad de Madrid.

Los detenidos habrían perpetrado cerca de doscientos robos en viviendas que se encuentran principalmente a caballo de las autovías A1 y A6, como Guadarrama (donde perpetraron la mayoría de los robos), Boadilla del Monte, Villaviciosa de Odón, Torrelodones, Las Rozas, Majadahonda, Alpedrete y El Escorial, pero también se han acredito robos en otras localidades como Sevilla la Nueva, Cobeña o Villalvilla.

En uno de los vehículos intervenidos se ha localizado un doble fondo, donde habían ocultado las joyas de mayor valor, de las que aún no se habían desprendido. Se trata de la mayor intervención de efectos robados, principalmente joyas, lograda por la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid en los últimos años, pudiendo superar el millón de euros, "sin contar el valor sentimental que muchos de los efectos pudieran tener para sus legítimos propietarios", ha explicado el capitán de la Guardia Civil.

A los cinco detenidos, de nacionalidad albanesa, tres hombres y dos mujeres, con edades comprendidas entre los 47 y los 21 años de edad, se les imputan los delitos de pertenencia a organización criminal, delitos de robo con fuerza en domicilios habitados y atentado contra agente de la autoridad. Uno de ellos había sido militar en su país de origen.

La investigación continúa abierta y no se descarta la detención de otras personas así como la implicación de los detenidos en otros hechos delictivos. Ahora abrirán un tiempo para que las víctimas de los robos puedan comprobar si están entre sus pertenencias algunos de los efectos aprehendidos a los detenidos.

Entre dichas efectos se encuentra gran cantidad de joyas de todo tipo, dinero en metálico, así como ropa y calzado caro de importantes marcas. Además, hay relojes, entre ellos uno valorado en 40.000 euros, que podría pertenecer al futbolista del Atlético de Madrid.