Denuncian acoso laboral y amenazas de sus superiores a un cabo primero vicepresidente de una asociación militar

Militar español, Fuerzas Armadas, maniobras militares
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Publicado 27/05/2018 10:46:35CET

Después de tres años en un nuevo destino ha recibido una carta de su antiguo Regimiento: "No olvidamos tu traición y lo pagarás"

MADRID, 27 May. (EUROPA PRESS) -

Compañeros del cabo primero M.G.M., vicepresidente de la asociación militar ATME y su delegado territorial en Navarra y La Rioja, denuncian que ha sido víctima durante los últimos años de una situación de acoso laboral por parte de sus antiguos superiores del Regimiento 'América 66' del Ejército de Tierra, a la que ahora se ha añadido una carta con amenazas para que cese su actividad sindical.

Así lo aseguran a Europa Press fuentes del Regimiento que abandonó para "escapar" de esta situación, el 'América 66', ubicado en la localidad de Berriozar, a seis kilómetros de Pamplona. Antiguos compañeros del cabo primero relatan el "calvario" sufrido por el militar, que aseguran que gozaba de muy buena consideración dentro de su unidad hasta que inició su labor como asociado a la vuelta de un despliegue de seis meses en Afganistán.

Según detallan, M.G.M. empezó sufriendo discretas presiones por parte de sus superiores, poniéndole pegas en los días de libranza que solicitaba o los permisos para acudir al Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas (COPERFAS), en el que ocupaba sillón como miembro de la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME).

El cabo primero respondió a esta actitud con numerosos escritos de queja, instancias e incluso alguna denuncia ante los órganos judiciales militares, lo que no hizo sino incrementar las presiones hasta que fue "relegado" a una dependencia sin actividad dentro de la unidad, según las mismas fuentes del 'América 66'.

RETIRADA DE UN COMPLEMENTO SALARIAL

El "acoso" afectó incluso a su nómina mensual, ya que le fue retirado el complemento de dedicación, que en su Regimiento supera los 300 euros. La "excusa" para hacerlo fue una sanción impuesta por incumplir el horario laboral. Y se prolongó con nuevos recortes e incluso una llamada "intimidatoria" al trabajo de su mujer.

Esta situación llevó al militar a pedir el traslado a otra instalación castrense aprovechando la oportunidad que le brinda su condición de 'apto con limitaciones', que tiene desde que sufriera una lesión en el hombro por un accidente en acto de servicio y reconocido por un tribunal medico militar cuando era miembro de la Legión.

Sin embargo, la "persecución" no ha cesado tampoco en su nuevo destino, donde lleva tres años y medio de servicio sin ningún problema. Según denuncian, tras este tiempo lejos del 'América 66' ha recibido ahora una carta llena de advertencias y amenazas dentro de un sobre con el membrete del coronel de su antiguo Regimiento.

La misiva ha sido enviada una vez que el juez militar ha archivado el recurso que interpuso el cabo primero a su arresto. "Hemos esperado a que hubiese sentencia desestimatoria de tu arresto para enviarte esta atenta carta --empieza el escrito, que el militar ya ha denunciado ante la Policía Nacional--. No olvidaremos tu traición y lo pagarás".

"NO QUEREMOS CENIZOS EN EL AMÉRICA 66"

En ella se repiten una sucesión de advertencias por su actividad como miembro de la asociación y también contra quienes sigan sus pasos: "Con esta carta estás y estáis advertidos tanto tú como tu deplorable e inútil asociación, sobre los futuros actos reivindicativos/sindicalistas que intentéis en nuestra unidad y en el ejército".

"Como le hemos dicho al resto del personal, no queremos cenizos en el América 66 y emplearemos todo nuestro poder en expulsarlos a todos. No hay cabida para ninguna asociación y mucho menos a sindicalistas --prosigue--. Sabemos que hay algún que otro suboficial y tropa que está de tu lado, los descubriremos y les ocurrirá lo mismo que a ti. O se van o los echaremos".

No es el primer caso de acoso por pertenecer a una asociación que se denuncia en el seno de las Fuerzas Armadas. Está abierto el caso de la cabo Teresa Franco, quien se enfrenta a un expediente que podría acabar en su expulsión de la carrera militar y que, según ella denuncia, está basado en su mayoría en su actividad como miembro de la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME).