Carlos Marín, componente de "Il Divo", lanza a su mujer, Geraldine Larrosa, como cantante

"GERALDINE TIENE TODAS LAS VIRTUDES COMO AMIGA Y COMO MUJER"

Se miran a los ojos como si acabaran de enamorarse. Él la conquista con unas palabras bonitas y ella devuelve el requiebro con una sonrisa vibrante. Así es el amor de cuento que viven desde hace catorce años Carlos Marín, componente del grupo musical Il Divo , y su mujer Geraldine Larrosa. Innocence ha sido el primer fruto de este amor, un proyecto musical que fusiona el pop con el rock sinfónico de una manera sofisticada. Innocence es el pseudónimo de Geraldine, que ha visto cumplido uno de sus sueños con su primer disco, producido por su esposo Carlos Marín.

Este disco ha nacido de vuestro amor después de catorce años juntos. ¿Qué significa para vosotros?

GERALDINE: Este trabajo es una creación hecha entre los dos desde hace ya tres años. La verdad es que este resultado llena muchísimo, porque estamos viendo la aceptación del público y al mismo tiempo estamos realizando lo que queríamos. Además, no es sólo un disco, es un poco de espectáculo al mismo tiempo, hay muchas luces, bailarines... Ahora el sueño tiene que continuar.

Para ti Carlos, ¿qué ha significado producir a Geraldine?

CARLOS: Una experiencia alucinante, porque Geraldine tiene una voz con una tesitura maravillosa. Lo difícil ha sido, sobre todo, encontrar las canciones. Muchas veces versionar es más difícil que hacer una canción nueva, porque tiene que ir más allá de lo que es la versión original. En el caso de Naturaleza Muerta de Ana y Miguel, que es muy famosa por Mecano , hay que versionarla de una forma que suene absolutamente nueva. Es una sorpresa, yo no pensaba que iba a sonar tan bien (risas). Contamos con cien músicos en la producción y el sonido es bestial.

¿Es un disco creado para ponerlo sobre el escenario?

GERALDINE: Es un disco que se puede escuchar en casa, en el coche, pero obviamente cuanta más gente venga a verlo al escenario mejor, porque es pura magia.

Os mirais con ojos de recién enamorados, ¿cuál es el secreto para mantener ese amor durante tantos años?

GERALDINE: Yo creo que es mucha complicidad, admiración, amistad, cariño, amor... Es una mezcla de todo, de sobrepasar los problemas y todo lo que pueda ocurrir en la vida. Hay que luchar realmente por el amor.

Habeis vivido momentos que en alguna ocasión habeis calificado de cuento , por ejemplo el día de vuestra boda...

CARLOS: Yo le di la gran sorpresa porque ella ni lo sabía. La llevé hasta Disneylandia con la excusa de que iban a entrevistar a todas las novias del grupo Il Divo . Además, hice venir a nuestras familias, a las que por supuesto las alojamos en otro hotel porque ella no sabía nada. La noche anterior al día que nos casábamos le pedí la mano. Lo gracioso fue que hubo un malentendido entre los invitados y yo, porque no se podían cruzar con nosotros hasta la boda. Pero cuando mi chica y yo bajamos las escaleras del hotel esa misma noche, ¡apareció toda la familia! Fue divertidísimo porque empezaron a correr para esconderse... ¡Qué risa! El viaje de bodas fue Orlando, para remate. Nos casamos en Los Ángeles y luego nos fuimos al Disney de Orlando.

¿Qué virtudes y manías destacaríais el uno del otro?

GERALDINE: ¡Uf! Si nos ponemos a sacar manías... (risas) En cuanto a virtudes, me hace reir mucho, es muy cariñoso y da mucho amor y apoyo siempre. Es muy creativo. ¿Manías? Es perfeccionista, y llega un momento en que no puedes más (sonríe), baja la basura... (risas)

CARLOS: Yo soy muy ordenado con mis cosas, pero luego llego a casa y desordeno todo, y ella siempre me echa la charla, me dice que recoja mis cosas, pero eso no son manías, eso es de ser ordenado. Virtudes tienes todas, como amiga, como mujer, concina fenomenalmente bien, canta fenomenal, tiene un cuerpazo, tiene dos pares de... ojos (risas).

"VAMOS A GRABAR UN DÚO EN SU DISCO CON EL TEMA DE LOS INMORTALES DE QUEEN"

Geraldine, ¿ha sido difícil para ti como mujer ser la esposa de un chico que está en un grupo con tanto éxito en todo el mundo?

GERALDINE: No. La verdad que no, para mí es siempre igual, lo mismo. Como hemos trabajado siempre en teatro y cada uno ha tenido su éxito, para mí es lo mismo. Obviamente, la primera vez que vi cantar a Il Divo en Londres, para mí el espectáculo estaba detrás, en ver todo ese público maravilloso gritando. Para mí era increible. Son otras emociones.

Y el tema de las fans, ¿cómo lo llevas?

GERALDINE: Las fans se portan fenomenal. Son muy buena gente. Quizá también por la música que hacen ellos hace que la gente les admire, no es el típico rollo fan, sino admiración por la buena música que hacen ellos, lo guapos que son, lo bien que cantan. La verdad es que todas son adorables, e incluso yo no tengo ningún problema, porque me han aceptado muy bien.

Ahora será Carlos el que lo va a tener difícil...

CARLOS: ¿Te das cuenta? Seré yo el que lo viva, pero yo encantado de que tenga fans. Oajlá tenga muchos, eso significará que venderá muy bien los dicos.

¿Qué es lo más curioso que os han dicho por la calle cuando os ven?

GERALDINE: A mí no me dicen nada. Yo cuando veo que alguien se quiere hacer una foto con él, me retiro. Le dicen: ¡Guapo! ¡Guapo! . Recuerdo que en un centro comercial nadie se le acercaba, pero cuando me fui se acercaron todas, ¡Y yo no hago nada, ni pongo mala cara! (risas).

CARLOS: Es verdad, estaba comprando unas cremas para ella... Bueno, para ella y para mí, porque yo me cuido, soy muy metrosexual. El caso es que ella se fue un momento y al rato me encuentro con treinta personas a mi alrededor.

GERALDINE: Y él llamándome por el móvil para ver dónde estaba...

Dices que eres muy metrosexual, pero ¿quién se cuida más de los dos?

GERALDINE: Yo me cuido mucho, soy muy coqueta. Me encantan las cremas, los perfumes... Pero él también y además tarda más que yo. Es una pelea por el cuarto de baño.

CARLOS: Hasta me peino los pelos del pecho... (risas).

¿Os veremos algún día cantar juntos?

CARLOS: Sí. Además, vamos a grabar un dúo en su disco con el tema de Los Inmortales de Queen llamado Who wants to live forever .

¿Sois más exigentes a la hora de trabajar juntos por el hecho de ser matrimonio?

GERALDINE: Yo creo que cuando uno trabaja es exigente, esté con su marido o no.

¿Es difícil trabajar con la pareja?

GERLADINE: La verdad que eso lo dice mucha gente, pero para nosotros no lo es.

CARLOS: Además nos reímos mucho. Hubo un día que no podíamos ni cantar. Había una escena donde teníamos que chocar las manos, y como no había luz, no terminábamos de encontrar la mano del otro. Nos dió por reirnos. La verdad es que somos muy buenos compañeros.

El primer fruto de vuestro matrimonio ha sido un disco, ¿para cuándo un hijo?

CARLOS: De momento tenemos un perro y una gata. Hay que ir paso a paso (risas). Dentro de dos años a mí me encantaría tener dos Carlitos pequeñitos con ricito (se señala el rizo que tiene en el flequillo).

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