El coordinador del C9 Vaticano, el cardenal Maradiaga, afirma que no tienen "prisa" para concluir la reforma de la Curia

Publicado 10/04/2018 18:29:41CET

MADRID, 10 Abr. (EUROPA PRESS) -

El cardenal hondureño y coordinador del Consejo de cardenales que asesoran al Papa Francisco en la reforma de la Curia, Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, ha precisado que no tienen "prisa" para finalizar la reforma de la Curia y que la nueva constitución apostólica está "casi" terminada.

"Algunos me decían: 'Vuestro consejo de cardenales, ¿cuándo va a publicar eso?' Es que no tenemos prisa", ha precisado el cardenal Maradiaga este martes 10 de abril en una entrevista en el programa 'Crónica Vaticana' de TRECE.

Además, ha precisado que "la Constitución Apostólica está ya casi hecha" y ha destacado que las reformas que han puesto en marcha han sido "muy profundas". En concreto, ha recordado algunas como la creación de una Secretaría de Economía que es "como el Ministerio de Finanzas de la Iglesia" y la administración del patrimonio de la Sede Apostólica.

"El Papa ha dicho que nosotros somos administradores de un patrimonio para el servicio especialmente de los pobres y ha tomado unas iniciativas, por ejemplo, recibe muchos regalos que iban para una especie de bodega que se llama 'la florería' y ahora hasta ha hecho una rifa para agenciarse fondos para los pobres, para esas duchas y peluquerías para barbones de Roma que sintieron recuperada su dignidad, o para esos comedores", ha remarcado.

Sobre la exhortación del Papa 'Gaudete et Exsultate', el cardenal ha destacado que el pontífice recuerda que hay "una vocación universal de cada bautizado a la santidad" y ha asegurado que proponer a los jóvenes la santidad hoy en día no está "fuera de sitio" sino que es un tema "bien aterrizado".

Además, se ha referido al "presínodo" con los jóvenes de todo el mundo y se ha mostrado "entusiasta" porque, a su juicio, la juventud debía ser "escuchada" para tener en cuenta su opinión de cara a la elaboración del instrumentum laboris, que redactarán el 6 y 7 de mayo y que servirá para el Sínodo de los obispos de octubre sobre los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional.

A su juicio, es necesario "saber dar respuesta a los interrogantes principales, como el sentido de la vida", sobre todo, en medio de un mundo donde predominan las redes sociales e Internet, donde los jóvenes "están muy presentes" y donde "corren peligro de quedarse vacíos".

Para Maradiaga, Bergoglio, a quien conoció a fondo durante la redacción del documento final de Aparecida, es "un ejemplo, empezando por su vida de oración". "Me preguntan de dónde saca su energía y les digo que en la oración, es un hombre que se levanta a las 4,30 horas y después de la ducha y la barba se pone a orar hasta las 7 horas", explica.

El cardenal destaca también su "cercanía" algo que se ha manifestado en gestos como quedarse a vivir en la Casa Santa Marta. En este sentido, recuerda la comida que compartió con Bergoglio después de haber sido elegido Papa: "Me dijo no quiero vivir ahí, en el palacio apostólico porque aquello es una cárcel y yo necesito a la gente".

Asimismo, pone de relieve su "opción preferencial por los pobres", que era la preocupación que tenían hace 50 años en la Conferencia de Medellín. Por otro lado, añade que estos cinco años de Francisco han sido un tiempo de "mucha fecundidad apostólica" y se muestra convencido de que la llegada de Bergoglio al pontificado ha provocado la vuelta a la Iglesia de personas alejadas.

"No se ha hecho un estudio serio pero es evidente porque por donde yo paso me dicen: 'Dile al Papa que le queremos'. Y hay tantos que me han dicho: 'Yo he vuelto a la Iglesia por la actitud del Papa", subraya.

También ha enumerado las características que debe tener un sacerdote del siglo XXI, especialmente, "ser como Jesús" y con "la sencillez del Papa Francisco", que promueva "la cultura del encuentro". En este sentido, ha recordado una encuesta que se hizo en Chile entre los niños que debían dibujar cómo veían a la Iglesia. La mayoría, según indica Maradiaga, la dibujaron "con la puerta cerrada" o "con el cura detrás de la torre". "Eso nos hace ver que no podemos quedarnos encerrados en la oficina esperando a la gente, el Papa quiere una Iglesia en salida", añade.