Imagen de la cámara de seguridad del establecimiento de hostelería de Albox (Almería) donde fue sustraído el teléfono móvil. - GUARDIA CIVIL
ALMERÍA 18 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Guardia Civil ha detenido a un hombre acusado de sustraer un teléfono móvil de alta gama valorado en 1.000 euros que su propietario utilizaba para gestionar pedidos en un establecimiento de hostelería de Albox (Almería), un terminal que el sospechoso reconoció haber vendido después a un tercero por 60 euros.
Según ha indicado la Comandancia en una nota, la investigación ha permitido, además, investigar a una segunda persona como presunta autora de un delito de receptación, después de adquirir el dispositivo por un precio muy inferior al de mercado.
Los hechos se remontan a finales de abril, cuando el propietario de un establecimiento de hostelería comunicó la sustracción del teléfono móvil, momento en el que efectivos del Puesto de la Guardia Civil de Albox se hicieron cargo de la investigación.
Tras las primeras gestiones realizadas en el lugar de los hechos y el análisis de la información obtenida, los agentes lograron identificar al presunto autor, al que la Comandancia ha señalado como "un delincuente habitual con numerosos antecedentes por hechos similares en la zona".
La Guardia Civil continuó con las gestiones operativas y localizó al comprador del teléfono, quien hizo entrega voluntaria del dispositivo. El terminal fue devuelto a su propietario legítimo, que quedó en calidad de depositario tras haber sido reconocido plenamente.
13 DETENIDOS O INVESTIGADOS
La Guardia Civil ha destacado que en los últimos meses ha detenido o investigado en la provincia de Almería a 13 personas por delitos de receptación vinculados a teléfonos móviles.
El instituto armado ha recordado la importancia de extremar las precauciones con teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos, así como de no dejarlos desatendidos en establecimientos públicos, terrazas o lugares concurridos, activar sistemas de bloqueo, localización y copias de seguridad, y anotar y conservar el número IMEI del terminal para facilitar su identificación en caso de robo o pérdida.
También ha recomendado desconfiar de artículos ofrecidos a precios muy inferiores a los de mercado y solicitar siempre justificantes de compra cuando se adquieran dispositivos de segunda mano.
La Guardia Civil ha advertido de que la adquisición de objetos procedentes de un delito, como en este caso un terminal móvil robado o de dudosa procedencia, puede constituir un delito de receptación, castigado por el Código Penal con penas de seis meses a dos años.
Asimismo, ha recordado que la ciudadanía tiene a su disposición diferentes canales de comunicación, incluso de forma anónima, para comunicar cualquier hecho o circunstancia de interés a través del teléfono 062, la web de la Guardia Civil y la aplicación 'Alertcops'.