ALMERÍA 28 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno ha solicitado a la FAO nuevas denominaciones para identificar el pescado capturado en aguas españolas después de la división aprobada en el marco europeo en el etiquetado de los productos que diferencia las capturas del litoral andaluz procedentes de "aguas de Baleares" y "aguas de Portugal".
Así lo ha trasladado en una respuesta parlamentaria dirigida a la diputada del PSOE en el Congreso Consuelo Rumí, quien registró una batería de preguntas en la Cámara Baja en la que insta al Gobierno a indicar los mecanismos que prevé establecer para identificar el pescado capturado en Andalucía y que se veía afectado por estas denominaciones que no recogen la procedencia exacta.
El Ejecutivo indica en su respuesta, consultada por Europa Press, que es "plenamente consciente de los problemas que ha generado el reglamento" en cuestión, por lo que "está defendiendo los intereses del sector español con el fin de lograr una identificación más adecuada que no induzca a error en cuanto a la procedencia de los productos, proporcionando una información completa al consumidor".
En esta línea, ha indicado que "no está de acuerdo" con que las capturas realizadas en Galicia y Andalucía occidental se comercialicen bajo el término 'Aguas Portuguesas' "sin transmitir al consumidor información adecuada ni veraz". Por ello, se ha solicitado que la subzona IV y sus divisiones a y b se denominen 'Aguas hispano lusas' en lugar de 'Aguas de Portugal', para lo que aún se espera la respuesta.
En el caso de la denominación 'Aguas de Baleares', el Gobierno ha apuntado que "se puede optar por indicar 'Aguas del Mediterráneo oeste', de manera que "si se decide poner una aclaración en vez de un mapa o un pictograma, ésta se puede referir a una zona más concreta" como sería 'Aguas de Almería', si se ha pescado en las aguas próximas a dicha provincia.
Las denominaciones de algunas subzonas o divisiones que tiene establecidas la FAO, tienen como fin la información para la gestión de los recursos pesqueros. Sin embargo, a través de la nueva organización común del mercado de los productos de la pesca y de la acuicultura de la Unión Europea, a partir del 13 de diciembre de 2014, se han convertido en información obligatoria a proporcionar al consumidor.
La diputada socialistas interesó también saber cómo se va a garantizar la "correcta identificación en el etiquetado de la procedencia local del pescado de calidad" por parte del Ejecutivo puesto que, según Rumí, este asunto "afecta de forma especial a la flota andaluza" como "la gamba de Garrucha, que será identificada como gamba de Baleares, y a productos de calidad pescados en Huelva o en Cádiz, que se identificarán como pescados en "aguas portuguesas".
Para la socialista, el nuevo etiquetado "tiene un efecto negativo en unas flotas que llevan tiempo haciendo esfuerzos en busca de la diferenciación de calidad de sus productos" dado que no se llega a identificar "suficientemente" la procedencia geográfica de las capturas.