Miembros de Greenpeace llevan una tarta con forma de Algarrobico el alcalde de Carboneras (Almería), Salvador Hernández (CS). - AYUNTAMIENTO DE CARBONERAS
CARBONERAS (ALMERÍA), 18 (EUROPA PRESS)
Miembros de la organización ecologista Greenpeace han llevado este martes al alcalde de Carboneras (Almería), Salvador Hernández (CS), una tarta con la forma del hotel situado en el paraje de El Algarrobico con motivo del 20 aniversario que se cumple este mes desde la paralización cautelar de las obras promovidas por Azata del Sol.
El primer edil carbonero ha recibido a los miembros de la entidad así como el pastel que reproduce el edificio sobre el que figura la pintada "hotel ilegal", el cual han utilizado para recordar al alcalde que "debe cumplir con las sentencias que le obligan" a revisar la licencia de obras concedida en 2003 a la promotora, ya que cuenta con visos de nulidad, según sentenció un tribunal.
"No queríamos dejar pasar la oportunidad de celebrar este aniversario dulce y amargo. Dulce, porque celebramos que hace 20 años se paralizó esta monstruosidad, símbolo de la destrucción costera y el urbanismo depredador. Amargo, porque llevamos 20 años intentando derribarlo y aún sigue en pie", ha manifestado en una nota el coordinador territorial de Greenpeace en Andalucía, Luis Berraquero.
Por su parte, en otro comunicado, el alcalde ha valorado la labor que Greenpeace "realiza a nivel global en defensa del medio ambiente" y ha trasladado la "colaboración plena" del Ayuntamiento con la justicia "para resolver el complejo proceso judicial que rodea al inmueble".
"Entendemos que cada parte implicada dentro de este procedimiento defiende un interés, y el del Ayuntamiento de Carboneras es el de defender en todo momento el interés general de un pueblo que ha sido el gran perjudicado durante los últimos 20 años", ha señalado Hernández.
PETICIÓN DE MULTA
Además de la tarta, la organización ecologista le ha entregado al alcalde una copia del escrito remitido este miércoles al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, en el que se solicita que el tribunal interponga una multa personal al alcalde "por su contumaz actitud a la hora de cumplir con las sentencias".
Así, la entidad solicita al alto tribunal andaluz que "se denuncie al alcalde de Carboneras por la comisión de un presunto delito de desobediencia" y que "se abra la vía penal por considerarse en completo desamparo ante las constantes maniobras dilatorias que el consistorio ha realizado a lo largo de estos años".
Para Greenpeace, el Ayuntamiento "utiliza una serie de estudiadas argucias que demoran los procesos administrativos que obligan al Consistorio a cumplir las sentencias del alto tribunal andaluz".
Por su parte, Hernández ha defendido la actuación municipal y ha recordado que esta misma semana el TSJA ha considerado ejecutado por parte del Ayuntamiento el fallo que declaró como suelo no urbanizable el sector donde se ubica el hotel. Asimismo, en lo referente al procedimiento de revisión de la licencia de obras, ha informado de que el Consistorio ya ha elevado la petición de dictamen al respecto al Consejo Consultivo.
Igualmente, ha insistido en las "limitaciones de medios" que tiene un Ayuntamiento "de un pueblo de 8.000 habitantes", aunque ha recalcado el interés en "poner fin a una problemática que se alarga demasiado en el tiempo y ante la que venimos abogando por una solución consensuada entre las administraciones implicadas".
"Frente a unas expectativas de empleo y desarrollo que se vieron frustradas, a pesar de que en su día el hotel contó con el beneplácito del Gobierno y de la Junta, lo único que Carboneras ha ganado ha sido una mancha reputacional que estamos limpiando día a día", ha lamentado.
CUATRO AÑOS ESPERANDO LA REVISIÓN
Desde Greenpeace han incidido en que el hotel acumula 14 sentencias del Tribunal Supremo, entre ellas una que "obliga explícitamente al Ayuntamiento a revisar la licencia de obras del hotel" dictada "hace cuatro años".
"Hay mucha gente que nos pregunta cómo es posible que un ayuntamiento o una persona pueda saltarse el cumplimiento de una sentencia del Tribunal Supremo durante cuatro años. El Ayuntamiento de Carboneras lleva ya demasiados años mareando la perdiz para una serie de actos administrativos que podrían realizarse en menos de 15 días", han afeado.
Para Berraquero, "no caben más excusas" ya que "20 años son más que suficientes" para cumplir los mandamientos judiciales. "Es hora de que el hotel se derribe y se renaturalice esta playa", ha remarcado.
LA EXPROPIACIÓN COMO ALTERNATIVA
Greenpeace también ha valorad la "alternativa" para acabar con el hotel basada en la "intención de expropiación por parte del Estado" de casi la mitad de los terrenos en los que se asienta el inmueble y que se corresponden con la parte que está dentro de la franja de los 100 metros de servidumbre de dominio público marítimo-terrestre que establece la Ley de Costas.
"De confirmarse que esta opción es posible, la Junta de Andalucía tendría en su mano aplicar la Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía (Lista), que le permite ejercer la facultad de expropiación en edificios manifiestamente ilegales, o bien culminar el derecho de retracto, puesto que el hotel ilegal se encuentra ubicado en el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar", han advertido.
Después de que el Ejecutivo andaluz haya incluido en varios presupuestos una partida específica para el derribo del hotel, si se ejecutase la expropiación por parte del Estado, "podrían hacerse efectivas las intenciones anunciadas a bombo y platillo en varias ocasiones por el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla", han considerado.
Para Greenpeace, "es el momento de que la Junta ratifique su decisión de derribar de una vez por todas esta ruina ilegal". "Necesitamos que se den los pasos necesarios, con valentía, que acaben con este icono de la destrucción costera para que se pueda recuperar la salud de estos terrenos protegidos del Parque Natural que nunca deberían haber sido urbanizados", ha concluido Berraquero.