El doctor Antonio José Durán Romero, especialista del servicio de Dermatología del Hospital Quirónsalud Campo de Gibraltar, en Los Barrios (Cádiz) - QUIRÓNSALUD
LOS BARRIOS (CÁDIZ), 4 (EUROPA PRESS)
El doctor Antonio José Durán Romero, especialista del servicio de Dermatología del Hospital Quirónsalud Campo de Gibraltar, en Los Barrios (Cádiz), ha recordado que la autoexploración es "fundamental" para favorecer la detección precoz del cáncer de piel, el tumor más frecuente en el ser humano y en cuya inmensa mayoría de tipos la radiación ultravioleta juega un papel central.
Según una nota de Quirónsalud, el especialista ha subrayado que la prevención es importante frente a esta patología, por lo que ha aconsejado evitar la exposición solar durante las horas de mayor radiación ultravioleta, y optar por buscar la sombra y utilizar medidas de protección física como ropa adecuada, sombrero y gafas de sol, además de recurrir a cremas de fotoprotección con filtros físicos o químicos y un factor adecuado.
Asimismo, ha insistido en que estas precauciones deben mantenerse a lo largo de todo el año, en particular en zonas con muchas horas de sol, al tiempo que ha precisado que el tumor puede manifestarse en áreas poco expuestas y en cualquier tono de piel.
En este sentido, el dermatólogo ha destacado la utilidad de la conocida "regla Abcde", con cinco características para identificar posibles señales de alerta de malignidad en los lunares o manchas cutáneas.
Con este método se recomienda prestar atención a la asimetría, cuando una mitad del lunar tiene una forma muy diferente a la otra; a los bordes poco definidos o con entrantes y salientes en vez de uniformes; a la presencia de varios tonos de color; a un diámetro superior a los seis milímetros; y a la evolución o variación temporal en tamaño, forma, color o relieve.
A estos criterios se suma la conveniencia de consultar al médico si la lesión pica, duele, sangra o genera costras sin causa aparente.
De igual modo, el doctor Durán ha aconsejado aplicar la denominada regla del "patito feo", orientada a distinguir aquel lunar que presenta un aspecto dispar respecto al resto de lesiones del propio individuo, las cuales suelen guardar similitudes entre sí.
El experto ha indicado que estas reglas se aplican tanto para lunares como para manchas y otras lesiones cutáneas, como verrugas, en las que también cobran relevancia los cambios bruscos morfológicos, la ulceración o el sangrado persistente más allá de traumatismos puntuales derivados del afeitado o el peinado.
Para llevar a cabo una revisión eficaz, el facultativo ha explicado que basta con "dedicar unos minutos aproximadamente una vez al mes a examinar la superficie corporal con buena iluminación", ayudándose para ello de un espejo de cuerpo entero y otro de mano.
También ha recalcado la importancia de revisar zonas que "solemos pasar por alto" como el cuero cabelludo, la espalda, las plantas de los pies y las palmas de las manos, un proceso en el que ha considerado de utilidad solicitar la colaboración de otra persona.