María Guinea, junto a una de sus obras. - DIPUTACIÓN DE CÁDIZ
CÁDIZ 19 May. (EUROPA PRESS) -
'Papeles olvidados' es el título de la nueva muestra que enriquece la oferta de la Sala Virtual de la Fundación Provincial de Cultura de la Diputación de Cádiz. Está compuesta por obras de la artista Marga Guinea, que ha expuesto, en palabras del comisario David Saborido, "exquisitos collages coloristas que refuerzan la idea de volver a disfrutar y sonreír, reinventándose de nuevo, la icónica historia de la pintura".
Según ha explicado Diputación en una nota, en los trabajos que expone Guinea en esta colección se usan principalmente materiales reutilizados para transformarlos en nuevas imágenes con una historia totalmente diferente.
En los mismos se pueden apreciar algunas de las influencias pictóricas de esta artista, nacida en Madrid pero afincada en Algeciras, desde que era niña, y que van desde las obras de diferentes artistas consagrados como Goya, Velázquez, Modigliani, Klimt, Basquiat o Andy Warhol a artistas emergentes y contemporáneos como Tete Vargas Machuca, Fernando Daza, Malén Alomar, Carmen Calvo..., con estilos totalmente diferentes y disciplinas artísticas dispares.
La exposición se complementa con una entrevista que el comisario de la muestra, David Saborido, realiza a la autora y que se puede ver en la propia web de la Sala Virtual.
MARÍA GUINEA
María Guinea nace en Madrid en 1965. Siendo niña visita y conoce las obras de grandes artistas de la Historia del Arte y al poco tiempo se traslada a la ciudad de Algeciras, donde estudia en la Escuela de Arte. Si bien en los inicios de su actividad artística su mayor referencia fue el mundo del cómic, pronto pasaría a la obra sobre lienzo, al óleo y al caballete, donde comenzarían a aflorar nuevos aspectos de sus inquietudes artísticas. Surge entonces un estilo completamente diferente, lleno de paisajes y 'naturalezas vivas'.
Años después, y debido en parte a su interés en el campo de la decoración y las manualidades, su producción artística se dirige hacia el collage, donde se observa el contraste y el continuo juego que emplea de colores, donde la calidez del conjunto se mezcla con frías escenas secundarias, pero también con figuras, proporciones o espacios.