Actualizado 20/12/2013 18:51

El Centro José Guerrero de Diputación de Granada acoge una exposición del fotógrafo William Christenberry

Presentación de una exposición en el Centro Guerrero
DIPUTACIÓN

GRANADA 20 Dic. (EUROPA PRESS) -

'No son fotografías, son historias' es el título de la exposición que desde este viernes y hasta el próximo 23 de marzo acoge el Centro José Guerrero de la Diputación con más de trescientas piezas del reputado fotógrafo William Christenberry (Tuscaloosa, Alabama, 1936).

Es una exposición organizada con la Fundación Mapfre que se puede considerar autobiográfica, pues recorre los espacios vitales del autor en el Sur de Estados Unidos. La muestra es además la primera del año 2014 en que la Diputación conmemora con un amplio programa de actividades el centenario del nacimiento en Granada del pintor José Guerrero.

Según ha explicado el diputado delegado de Cultura y Patrimonio, José Torrente, "el color es el motivo de la unión entre Christenberry y José Guerrero" en lo que es "el pistoletazo de salida" de "un gran año para este museo". José Torrente se ha congratulado de la adhesión del Ayuntamiento de Granada y de su "implicación" en el proyecto del Centro José Guerrero y ha destacado su importancia desde una perspectiva cultural "pero sobre todo también desde un punto de vista social" en tanto en cuanto contribuye a enriquecer la oferta turística monumental de la capital.

En la misma línea, el director territorial de Mapfre en Granada-Almería, Pedro José Carreño, en representación del director general adjunto del Instituto de Cultura de la Fundación Mapfre, Daniel Restrepo, ha señalado en la rueda de prensa de hoy que la exposición de Christenberry contribuye a la "oferta cultural y, en general, al desarrollo y a la buena lid de la ciudad de Granada".

En nombre del concejal de Cultura del Ayuntamiento de Granada, Juan García Montero, el coordinador general de Cultura, José Luis Carmona, ha agradecido a la Diputación que "haya querido que la ciudad formara parte de esta importantísima institución" que es el Centro Guerrero de la que ha destacado la "trayectoria que viene haciendo a lo largo de los años por el arte contemporáneo".

Los encargados de dar los datos técnicos de la exposición han sido Carlos Gollonet, conservador jefe de Fotografía del Instituto de Cultura de la Fundación Mapfre, que ha reseñado que la muestra abierta este viernes en Granada es "la mayor exposición que ha tenido nunca en vida William Christenberry" y la directora del Centro José Guerrero, Yolanda Romero, quien ha comisariado la exposición de William Christenberry, que ha incidido en que el fotógrafo quedaría unido a la obra de José Guerrero por la importancia del color en cuya integración en los museos de fotografía fue pionero.

Las fotografías en color requieren de una "mayor atención" para su exposición, ha señalado Romero, que se ha referido a la baja iluminación de las salas para adaptarse a este material, así como al amplio espectro de tiempo que recoge la exposición remontándose a "una foto bastante poco usual conforme a lo que hoy estamos acostumbrados".

SÍNTESIS DE LA EXPOSICIÓN

El recorrido de esta exposición se inicia con un grupo de fotos en blanco y negro fechadas en los primeros años 60. Comienza registrando los mismos lugares e incluso algunos de los mismos personajes que veintiséis años antes fueron registrados por Walker Evans.

La primera imagen con la que nos encontramos es la de una mujer: Elisabeth Tingle, vuelta a fotografiar en la misma cocina en la que Evans la fotografió en 1936. Es uno de los pocos seres humanos que podemos identificar en esta exposición, en la que la figura humana está ausente. Junto a ella aparecen otras imágenes que recogen casi desde el mismo punto de vista casas, almacenes o calles que fueron capturadas por Evans.

Pero lo interesante de todo este grupo de imágenes es que junto a ellas aparecen, por primera vez, sus propios temas, a los que volverá años después y que se convertirán en iconos de su trabajo: los kudzu, la casa de su familia cerca de Stewart, el Palmist Building, la calle Beale en Memphis, los anuncios y las señales en medio del campo, el cementerio de Stewart, las casas abandonadas.

Aunque Christenberry es considerado más como un fotógrafo de los ambientes rurales que como un fotógrafo de la ciudad, sus visiones urbanas no carecen de interés. Por ello, en esta exposición se muestran varias de ellas, poco conocidas y realizadas en algunas pequeñas ciudades de Alabama y en la capital de Tennessee, Memphis, a la que estuvo ligado durante unos años como profesor en la universidad.

En realidad la forma de aproximarse al paisaje urbano de Christenberry no difiere en mucho de su aproximación al paisaje vernáculo: las calles que fotografía están desiertas, no nos muestran personas (y cuando lo hacen es de forma casual); refleja los procesos de degradación y transformación de los edificios, a los que somete a un seguimiento durante años; los letreros publicitarios, que invaden muros y fachadas, son también objeto de su atención; recurre a la fragmentación de los temas y en sus encuadres sigue primando la frontalidad (Muro, Beale Street, Memphis, Tennessee).

Esta exposición termina en el lugar donde empezaron a fraguarse los mecanismos del relato del artista: la infancia, representada por la casa familiar de Stewart. Es evidente que casi todos los motivos de la muestra están ligados de una u otra manera a la biografía de William Christenberry, a las historias que tejen su memoria. Su práctica artística se ha convertido a lo largo de los años en un proceso de introspección que tiene una de sus manifestaciones más emotivas en la serie que le dedica a la casa donde pasó buena parte de su niñez, que comenzó a fotografiar sistemáticamente a partir de 1977.

La rica trayectoria de Christenberry ha sido objeto de numerosas exposiciones en los más destacados museos americanos, pero apenas ha podido ser vista en Europa. Por ello esta exposición constituye una oportunidad imprescindible para conocer en profundidad su trabajo fotográfico y otros elementos de su producción artística.

La muestra, que tiene un claro carácter retrospectivo, reúne más de trescientas fotografías, en su mayoría vintage, realizadas entre 1961 y 2007, cinco esculturas y The Klan Room. Asimismo, se presenta una selección de su colección de anuncios y objetos publicitarios, reunida a lo largo de los años y que muestran su interés por la cultura popular.

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