Visita a la zona afectada por el incendio de Villanueva de los Castillejos. - ASAJA-HUELVA
HUELVA 29 Jul. (EUROPA PRESS) -
Asaja-Huelva valora "muy positivamente" la inclusión de los incendios del Andévalo en el acuerdo aprobado este martes por el Consejo de Ministros para declarar los territorios afectados por emergencias de protección civil --la denominada habitualmente 'zona catastrófica'--, y considera cumplido uno de "los principales objetivos" que la organización se marcó desde los primeros días posteriores al desastre.
Así, el acuerdo del Gobierno comprende los episodios catastróficos registrados entre el 31 de marzo y el 27 de julio de 2026 en catorce comunidades autónomas, en su mayoría incendios forestales. Entre ellos se encuentran los fuegos que afectaron en junio a los términos municipales onubenses de Alosno, Villanueva de los Castillejos, San Bartolomé de la Torre y Gibraleón y más tarde a Villanueva de las Cruces.
Asaja-Huelva ha agradecido expresamente la implicación de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía; de los ayuntamientos de los cuatro municipios damnificados, y de la Subdelegación del Gobierno en Huelva. La colaboración mantenida durante estas semanas y la documentación técnica aportada por propietarios y administraciones han permitido avanzar hasta alcanzar una declaración que la organización agraria venía reclamando como condición imprescindible para abrir la vía de las ayudas extraordinarias.
La noticia se conoció, precisamente, mientras la subdelegada del Gobierno en Huelva, María José Rico, y los alcaldes y representantes de los municipios afectados realizaban una visita a varias de las fincas arrasadas, así como la eurodiputada Lina Gálvez, acompañados por Asaja-Huelva y por propietarios damnificados.
Para la organización, esta coincidencia "refuerza el valor de conocer directamente la realidad de unas explotaciones que han perdido no solo superficie forestal", sino también "su base productiva, sus infraestructuras y, en muchos casos, buena parte del patrimonio construido durante generaciones".
"Se ha conseguido un objetivo fundamental y debemos reconocer el trabajo de quienes han contribuido a hacerlo posible. Es una gran noticia para el Andévalo y para toda la provincia de Huelva, pero no puede ser el punto final. La declaración es el instrumento; la recuperación efectiva de las explotaciones debe ser el verdadero resultado", han señalado desde Asaja-Huelva.
"DE LA DECLARACIÓN A LAS AYUDAS EFECTIVAS"
Por otro lado, la organización advierte que parte de las ayudas específicamente necesarias para el sector agrario, ganadero y forestal "todavía deberán concretarse, dotarse presupuestariamente y articularse mediante los correspondientes procedimientos".
Por ello, Asaja-Huelva exige la "máxima agilidad administrativa y el diseño inmediato de un paquete específico de medidas paliativas para los afectados". Entre las actuaciones "más urgentes" deben figurar ayudas para la adquisición de pienso, paja y agua con los que mantener a la ganadería extensiva; la reparación y reposición de cerramientos, conducciones, bebederos, caminos, accesos e instalaciones agrarias y ganaderas; la recuperación de cultivos y aprovechamientos, y líneas suficientemente dotadas para acometer la restauración forestal y prevenir la erosión y la degradación del suelo.
La respuesta debe incluir ayudas directas, medidas fiscales, financiación en condiciones favorables, asesoramiento técnico y procedimientos simplificados.
Asaja-Huelva considera "esencial", además, que las distintas convocatorias sean compatibles y estén coordinadas entre las administraciones para evitar vacíos de cobertura, duplicidades o cargas burocráticas que terminen dejando fuera a quienes realmente han sufrido los daños.
Asimismo, teniendo en cuenta las características propias y únicas del ecosistema que ha sufrido los daños en el caso del Andévalo, la restauración deberá incluir un diseño adecuado de reforestación, para lo que es vital contar con expertos, con Asaja-Huelva y su experiencia y por supuesto, con los propios propietarios, para que este proceso culmine de forma exitosa.
Los dos incendios de junio analizados por Asaja-Huelva arrasaron 6.007 hectáreas. El informe técnico elaborado por la organización cifra en al menos 35 millones de euros las pérdidas directas estimadas en fincas privadas, sin incluir la falta de productividad de los próximos años ni el coste completo de la restauración ambiental y productiva.
Casi 4.000 hectáreas afectadas corresponden al ecosistema de dehesa y a forestaciones de quercíneas. Además, se perdieron animales, pastos, cultivos, arbolado, instalaciones y cerca de 70 kilómetros de cerramientos ganaderos y cinegéticos. Estos datos "explican por qué, aun actuando con rapidez, la recuperación no será inmediata". "Harán falta años para que muchas explotaciones vuelvan a producir y décadas para que una parte de la dehesa recupere su estado anterior".
"UNA SATISFACCIÓN ACOMPAÑADA DE INCERTIDUMBRE"
Asaja-Huelva comprende, por tanto, la satisfacción de los afectados, pero también la "incertidumbre con la que reciben la noticia". Propietarios, agricultores y ganaderos continúan preguntándose "qué ocurrirá si las posibilidades previstas en la declaración no se convierten finalmente en ayudas suficientes, accesibles y adaptadas a la realidad de las explotaciones".
"La declaración ofrece una oportunidad y constituye un reconocimiento institucional de la gravedad de lo sucedido, pero ahora hay que cumplir sus objetivos. Los afectados no pueden afrontar solos la restauración de un territorio que presta servicios ambientales, económicos y sociales al conjunto de la provincia. Cada semana de retraso agrava sus dificultades y aleja la vuelta a la producción", advierte la organización.
Asaja-Huelva mantendrá un seguimiento constante de los compromisos adquiridos, de las convocatorias que se aprueben y de los plazos de tramitación. La organización seguirá colaborando con todas las administraciones que demuestren voluntad efectiva de trabajar por la recuperación del Andévalo, pero también reclamará responsabilidades si la declaración no alcanza los resultados que justificaron su aprobación.
En este contexto de colaboración institucional, Asaja-Huelva lamenta "la falta de atención que, hasta la fecha, ha mostrado la Diputación Provincial de Huelva hacia los propietarios y las explotaciones damnificadas". "Esta ausencia resulta especialmente difícil de comprender en una administración cuya razón de ser es apoyar y vertebrar a los municipios de la provincia y que, además, gestiona en pleno Andévalo la finca experimental Huerto Ramírez, presentada como espacio de referencia para la innovación rural, la dehesa y la actividad forestal y ganadera".
Asaja-Huelva reconoce la participación del Consorcio Provincial de Bomberos en la extinción y el respaldo institucional de la Diputación a los servicios de emergencia. Sin embargo, echa en falta "un gesto equivalente de cercanía hacia quienes han perdido sus explotaciones y afrontan ahora el largo proceso de recuperación".
"Cuando una institución supramunicipal permanece alejada de una catástrofe que afecta simultáneamente a varios municipios, a sus economías rurales y a uno de los ecosistemas más representativos de la provincia, resulta legítimo preguntarse si está cumpliendo plenamente la función de cooperación, asistencia y cohesión territorial que justifica su existencia", subrayan.
Asaja-Huelva espera que esta actitud "cambie de inmediato" y que la Diputación "se incorpore, con recursos y medidas concretas, al esfuerzo común para restaurar las explotaciones y asegurar el futuro económico, social y ambiental del Andévalo".