Actualizado 29/09/2009 22:06 CET

Igualdad concede 2,7 millones de euros en salarios sociales a 1.138 familias con escasos recursos

HUELVA, 29 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Delegación Provincial para la Igualdad y Bienestar Social ha concedido en lo que va de año 2,7 millones de euros a 1.138 familias onubenses con escasos recursos, formadas por 2.812 miembros, dentro del programa de la Junta de Andalucía 'Solidaridad de los andaluces', dirigido a luchar contra la marginación y la desigualdad.

Según informó la Junta en una nota, éste es el importe global concedido este año de los denominados Ingresos Mínimos de Solidaridad (IMS) tras sumar los 435.000 euros asignados hoy a 180 familias por la comisión de valoración del programa, que se reúne periódicamente y en la que están representados, además de la Junta, la Diputación Provincial, los ayuntamientos y los agentes sociales y económicos. Para este ejercicio, se ha incrementado un 170 por ciento el presupuesto inicial destinado a esta iniciativa.

De este modo, del total de IMS concedidos, que se aprueban en función de las demandas de los onubenses y de las necesidades detectadas, el 68,1 por ciento se han destinado a mujeres, de las que el 36,21 por ciento no cuentan con formación básica y el 29,47 por ciento no superan los 35 años.

Además, el 51,41 por ciento de los solicitantes ha accedido este año por primera vez a la ayuda, que se concede por un periodo de seis meses a familias cuyos ingresos no superan el 75 por ciento del salario mínimo interprofesional (SMI).

El importe de las subvenciones es del 62 por ciento del SMI aunque pueden incrementarse un ocho por ciento por cada miembro de la unidad familiar hasta alcanzar la cuantía total del mismo.

Así, los usuarios deben solicitarlas en la Delegación Provincial para la Igualdad y Bienestar Social, y acreditar que no reciben prestaciones ni de la Seguridad Social ni del Servicio Público de Empleo Estatal, y estar dados de alta como demandantes de empleo.

El programa 'Solidaridad de los andaluces' hace hincapié en las medidas de inserción frente a las de carácter puramente asistencial. Para ello, el beneficiario firma un compromiso de inserción por el que se compromete a cumplir con su responsabilidad familiar en los ámbitos de escolarización, salud y vivienda, además de esforzarse por insertarse en el mercado de trabajo a través de su formación y capacitación profesional.