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MÁLAGA 3 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia de Málaga ha condenado a un año y medio de prisión a un hombre acusado de abusar de una conocida cuando esta se encontraba ebria y dormida, tras una noche de fiesta en una discoteca de la ciudad malagueña de Marbella.
Así, se le condena por un delito de abuso sexual y, además de la pena de prisión, se le impone libertad vigilada con prohibición de comunicación y acercamiento a menos de 500 metros a la víctima durante tres años y el pago de una indemnización de 10.000 euros por los perjuicios causados.
Según se declara probado en la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, un día de abril de 2021 el acusado invitó a dos hermanas a una conocida discoteca de Marbella, en la que aquel contaba con un reservado con bebidas gratis. La invitación estaba abierta a otras chicas, por lo que ambas acudieron acompañadas por otras dos personas.
Todos consumieron bebidas alcohólicas y la víctima, que había tomado una pastillas de naturaleza no determinada, se vio especialmente afectada "hasta el punto de encontrarse muy mareada, teniendo que llegar a sentarse debido a un fuerte mareo". El acusado aprovechó esta situación para acercarse en varias ocasiones "en actitud cariñosa" a ella, que rechazó sus insinuaciones.
En un momento dado, la chica se dio un beso con el acusado y cuando cerró la discoteca, el grupo de conocidos decidió continuar la fiesta en la casa de los padres de una de ellas. Una vez allí, la víctima "no podía caminar por si sola", por lo que la dueña de la casa y el acusado la llevaron a una habitación, donde se quedó dormida en la cama, vestida y con una manta encima.
La sentencia señala que el acusado tuvo un acercamiento físico con la dueña de la casa, pero esta optó por levantarse y salir al jardín, momento en el que el hombre, "al quedarse solo, subió al dormitorio en el que estaba la chica, echando el pestillo de la puerta y tras desnudarla, mantuvo contacto en sus zonas íntimas", sin que quede acreditado que la violara.
La víctima precisó atención ginecóloga para interrumpir embarazo poco tiempo después, aunque "no ha quedado acreditada la identidad del progenitor". La defensa del acusado negó la agresión sexual y señaló que las relaciones sexuales que mantuvieron fueron en un plano de consentimiento y acuerdo libre y consciente prestado por la chica.
Pero, para la sala, el acusado realizó estos hechos a una mujer "que prácticamente estaba privada de sentido", ya que una persona borracha "en los límites en los que se encontraba ella no está en condiciones de consentir o no una relación sexual". "Los tocamientos no fueron consentidos", apostilla.
Así, añade que la situación que describe el acusado "no se compatibiliza con el estado de la mujer tanto en la discoteca como en el posterior traslado en el vehículo", que evidencia un estado físico "compatible con una severa intoxicación etilica", por lo que incide en que "no tenía capacidad ni consciencia para mantener las relaciones".
Por otro lado, en cuanto a una posible violación, el Tribunal considera que no está acreditada y que "se trata de una creencia, no de una certeza", ya que, asegura, "no se ha practicado ninguna prueba, en momentos próximos al hecho que permitiera encontrar restos" del acusado en la chica.