MÁLAGA 8 Jun. (EUROPA PRESS) -
Agentes de Policía Nacional, tras casi un año de investigación, han desarticulado en la provincia de Málaga un clan familiar supuestamente dedicado a la explotación sexual de mujeres en casas de citas en viviendas en las localidades malagueñas de Benalmádena y Marbella. Han resultado detenidas 22 personas y han sido liberadas 29 mujeres.
Así lo han informado desde la Comisaría provincial en una nota, en la que han indicado que a los detenidos se les investiga por su presunta implicación en delitos de pertenencia a organización criminal, delitos relativos a la prostitución, contra la salud pública, blanqueo de capitales y contra el derecho de los trabajadores.
Asimismo, han indicado que los resultados de la investigación patrimonial en la fase de explotación han conseguido intervenir alrededor de 300.000 euros en efectivo, 1.100.000 euros bloqueados en distintas cuentas bancarias y más de 6.500.000 euros en bienes inmuebles.
La investigación, llevada a cabo por el Grupo III de Ucrif y la Unidad de Investigación Patrimonial de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de la Comisaría Provincial de Málaga, tuvo sus inicios en agosto de 2025, cuando los agentes recibieron información sobre dos chalets sitos en las localidades de Marbella y Benalmádena, donde se estaría ejerciendo la prostitución coactiva, y delitos relativos al tráfico de drogas.
Tras la comprobación de la información y realizadas las primeras gestiones policiales, enseguida se pudo constatar que "se trataba de una organización criminal que utilizaba métodos de control y explotación de mujeres para beneficiarse de la actividad de las mismas".
Según ha indicado la Policía Nacional, "se trataba de dos de las casas de citas más importantes y activas de la Costa del Sol, donde además se ofrecía un triple servicio servicios sexuales, droga y discreción", principalmente para clientes con alto poder adquisitivo, incluyendo en ocasiones servicios privados o exclusivos, conocidos como 'escort'.
Los agentes han obtenido a lo largo de la investigación los indicios suficientes para poder "acreditar la existencia de una organización criminal, perfectamente estructurada", afincada en Benalmádena y Marbella, "con una jerarquía perfectamente definida, con distribución de funciones en diferentes escalones de responsabilidad".
Sus máximos dirigentes supuestamente serían una mujer, de 72 años, y sus hijos, ha incidido la Policía Nacional, al tiempo que ha señalado que el fin último era presuntamente "la obtención de pingues beneficios procedentes de la explotación sexual de mujeres, así como el tráfico de sustancias estupefacientes".
El funcionamiento diario de los clubs o casas de citas era supervisado por las 'mamis', tal y como se les conoce en el argot a las mujeres que pasan a controlar al resto, "pero siempre supervisadas y dirigidas en todo momento por el clan familiar", han señalado.
Las condiciones en las que las mujeres ejercían la prostitución eran muy similares a las que se les imponen en cualquier club de alterne, en los que se establecen "unas condiciones abusivas y restrictivas en cuanto a las jornadas laborales --excediendo ampliamente los límites horarios aconsejados--, con ausencia de tiempo libre o descanso y una disponibilidad constante, así como la exigencia de ciertos servicios sexuales, para los que ofertaban distintos tipos de habitaciones".
Según la Comisaría, los ingresos generados por los servicios de alterne se regulaba por un sistema de control de tickets, abonando los responsables de la trama siempre con retraso los pagos correspondientes a las meretrices, y evitando con esto que las mujeres abandonaran las casas al tener débitos pendientes.
De igual forma los investigadores han podido identificar plenamente dentro del entramado a las personas que se encargaban de adquirir y suministrar tanto a las mujeres, como a los clientes, diferentes tipos de sustancias estupefacientes.
Igualmente, la organización mantenía "un control exhaustivo" de los clubs y de las normas impuestas, ya que contaba con un amplio sistema de grabación, tanto del interior como de los exteriores de las casas de lujo de Marbella y Benalmádena.
Desde la Policía Nacional han considerado "significativo" que estos lugares "enmascaraban su actividad tras la apariencia de viviendas turísticas", motivo por el cual también serán expedientados los titulares de las mismas, por la Unidad de Hospederías perteneciente a la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana.
FASE DE EXPLOTACIÓN
La Operación denominada 'Gavage' se ha saldado con 22 detenidos, seis de los cuales son de la misma familia, así como el registro de varias viviendas en las localidades de Benalmádena y Marbella donde se localizaron a 29 víctimas de esta trama.
Se han intervenido también diferentes sustancias estupefacientes entre las que destacan 53 gramos de cocaína, varias dosis de 'tusi', 17 gramos de marihuana, 75 gramos de hachís, siete botellas de gas óxido nitroso, así como vigorizantes/potenciadores sexuales --100 sobres del principio activo sildenafilo, y seis recipientes de cristal de cipionato de testosterona--.
Asimismo, se ha producido a la intervención de casi 300.000 euros de dinero en metálico, vehículos de alta gama valorados en 383.000 euros, joyas y relojes pendientes de tasación. Igualmente, se han podido bloquear cuentas bancarias con 1.100.000 euros y bienes inmuebles por valor de 6.562.000 euros, acreditándose que la organización estaba realizando distintas transacciones en Dubai.
En esta fase han colaborado varias unidades policiales, tales como GOIT --quien realizó el acceso a lugares especialmente complejos--, y guías caninos de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana, con el fin de detectar tanto las sustancias estupefacientes como el dinero que pudiera estar oculto.