Pablo López canta a ritmo de 'Un loco que escapó' que Málaga está de Feria

Actualizado 15/08/2015 0:47:17 CET
Feria de Málaga
Foto: EUROPA PRESS/AYTO. MÁLAGA

MÁLAGA, 15 Ago. (EUROPA PRESS) -

   No podía ser de otro modo. Ya avanzó Pablo López que su pregón de la Feria de Málaga sería más cantado que hablado y así lo ha hecho. Con su inseparable piano, ha deleitado al ritmo de 'Un loco que escapó' a los miles de malagueños que se daban cita en la playa de La Malagueta.

   Al filo de la medianoche de este sábado, sentado ante su piano, ha cantado 'Un loco que escapó', un tema dedicado a su ciudad: "yo soy un loco que escapó, soy una calle frente al mar, soy la madera de ese barco que no tiene dueño, que no encuentra puerto sin tu luz: ¡Málaga, Málaga!, tengo miedo de volverme a enamorar".

   "Tengo la risa guardada muy cerca del puerto, por la Catedral, y tengo la voz dibujada en aquella terraza que me hizo soñar. Tengo una noche de marzo, matrícula y llanto, Materno Infantil. Y tengo a mi madre esperando en la vía de un tren que me aleja de ti", cantaba el joven compositor.

   Un pregón que es "una declaración de amor", en palabras de Pablo López, "un loco que escapó" de Málaga, como decía en su canción, pero al que "no le queda otra que volver", porque esto es "un paraíso".

"MÁLAGA VA CONMIGO A TODAS PARTES"

   Y es que, según ha dejado claro, "Málaga va conmigo a todas partes". "Intento llevar el nombre de Málaga lo más lejos que se pueda", ha aseverado.

   Para dar la bienvenida a estos ocho días de diversión, ha instado a sus paisanos "a bailar, a abrazarse, a perder la cabeza", pero sobre todo "a sentirse orgullosos de ser malagueños, y no sólo en Feria", porque "esto es una fortuna". No solamente por los paisajes o por el arte, sino por "el abrazo, la forma de mirar o la hospitalidad genética".

   Tras cantar, ha hecho un repaso por algunos recuerdos de su infancia: un concierto de Joan Manuel Serrat en la plaza de toros de La Malagueta que le "cambió la vida". Y de ahí, años después, a subirse al escenario del Teatro Cervantes. Todo ello en "un largo camino, plagado de momentos emocionantes".

   Momentos como cuando desde Fuengirola llegaba a Málaga y se bajaba del Cercanías en la Alameda e iba, Carretería para arriba, al Conservatorio en El Ejido, o, siendo ya adolescente, en la Feria, cuando sentía "ese pellizco inolvidable de mirar por primera vez a una malagueña a los ojos; entonces todas las prioridades de tu vida se desvanecían".

   Una Feria que, según ha asegurado, "acoge a suecos que parecen de El Palo, a madrileños que parecen de Carranque y a japoneses que, después de un par de botellas de vino dulce en El Pimpi, juran haber nacido en el Materno".

   También ha tenido palabras especiales para su familia: para su madre "la Lola", por "haberme parido y dado la vida en esta tierra", y para su padre, que falleció el año pasado, y del que ha dicho que era "un malaguita, que si me viera ahora aquí me diría 'tú que haces ahí subido, majara'".

   Palabras de agradecimiento a la vida "por haberme permitido expresarme en el más bello de los lenguajes, que es la música", y a las canciones, "por regalarme lo que todo hombre y mujer merece, que es la libertad".

   Entre sus palabras, se ha deslizado el Málaga CF, pero sobre todo el autor del himno del Unicaja no podía olvidar a "ese pedazo de afición" del 'Martín Carpena', arrancando así el aplauso de los asistentes.

   En suma, especial recuerdo para todos los que hacen posible estas fiestas: "limpieza, seguridad, peñistas... y que se parten los cuernos por esta Feria", y también para el alcalde, Francisco de la Torre, por haberle hecho el ofrecimiento de ser el pregonero, un momento que le dejó "descolocado".

   Igualmente, para "los actores, los poetas, los pintores, los periodistas y los músicos que están haciendo de Málaga la denominación de origen más importante del mundo hispanohablante".

   Tras sus palabras, más de 20 minutos de fuegos artificiales y el concierto de Edurne, con cuyas canciones también se ha dado la bienvenida a la Feria de Málaga 2015.