Publicado 19/06/2026 11:12

Investigadores logran en Jaén obtener celulosa de residuos agrícolas empleando solo agua caliente a presión

Máquina utilizada para la obtención de la celulosa
Máquina utilizada para la obtención de la celulosa - ANDALTEC

JAÉN 19 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Centro Tecnológico Andaltec ha finalizado con éxito el proyecto de investigación Aislacel, una iniciativa financiada por la Diputación de Jaén. Este trabajo ha conseguido aprovechar los residuos del campo andaluz y transformarlos en nuevos materiales ecológicos.

La investigación, que ha sido liderada por la investigadora y estudiante de doctorado Ángeles García, se ha centrado en buscar una manera limpia de extraer la celulosa --un componente vegetal muy cotizado-- que está presente en restos agrícolas muy abundantes en nuestra tierra: los tallos de algodón, el cañote de girasol y los restos de la poda del olivo.

Según García, la ventaja del método desarrollado por Andaltec es que es "totalmente respetuoso con la naturaleza". A diferencia de las fábricas tradicionales, que necesitan utilizar productos químicos potentes y contaminantes para deshacer los restos vegetales, este nuevo proceso se realiza dentro de una máquina cerrada donde solo se utiliza agua caliente a presión.

Sobre este avance, la investigadora Ángeles García ha destacado que el verdadero logro de esta tecnología es su limpieza y su nulo impacto ambiental. Según García, "el tratamiento desarrollado utiliza únicamente agua como medio de reacción, evitando por completo la incorporación de productos químicos externos, lo que convierte a esta tecnología en una alternativa real, sostenible y respetuosa con el medio ambiente frente a otros tratamientos convencionales".

Durante el proceso, el agua caliente consigue de forma natural limpiar el material y separar sus distintas partes. De hecho, el cambio se puede ver de forma muy sencilla a simple vista, ya que los restos de las plantas van cambiando de color y se vuelven más oscuros a medida que se limpian.

Los análisis finales han confirmado que este tratamiento es sumamente eficaz para limpiar y concentrar la celulosa, que es el material que se busca aprovechar. "Logramos prácticamente duplicar la presencia de celulosa en el material final", ha detallado Ángeles García. Para estar seguros del éxito, el equipo ha utilizado equipos científicos de última generación que confirman que la estructura del material cambia tal y como se esperaba.

Además de conseguir una celulosa mucho más limpia, el proceso no genera residuos, ya que el líquido sobrante de la cocción es rico en azúcares naturales de las plantas.

Aunque en esta fase del proyecto Aislacel se han centrado en la parte sólida --la celulosa--, Andaltec ya está pensando en el futuro. "Las próximas líneas de trabajo buscarán aprovechar también ese líquido, ya que estos azúcares tienen un potencial enorme para crear combustibles limpios o nuevos materiales ecológicos".

Los resultados abren la puerta a que estos residuos tengan una segunda vida en sectores comerciales muy importantes, ayudando a crear un desarrollo rural más sostenible, competitivo y preparado para los retos ecológicos del futuro.

La investigación ha sido subvencionada por la Diputación de Jaén a través de la convocatoria de subvenciones destinada a Centros Tecnológicos de la provincia para contribuir a la competitividad de los distintos sectores económicos, en el marco del Plan de Empleo y Empresa 2025.

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