Mujer tocándose la garganta. Archivo. - UGR
GRANADA 20 May. (EUROPA PRESS) -
El carraspeo, esa tosecilla leve y repetida a la que se recurre con la idea de hablar con más claridad durante una conversación, puede hacer mucho daño a las cuerdas vocales y además no ayuda a aclarar la voz.
Así lo expone la logopeda y profesora e investigadora del Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico de la UGR, Juana Muñoz López.
En un nuevo capítulo del programa 'La evidencia la da la ciencia' de la UGR, la experta explica que carraspear "es un error".
Recuerda que las cuerdas vocales vibran millones de veces a lo largo del día y al carraspear se golpean con un impacto seco, "como si hubiéramos dado un portazo dentro de la garganta".
Así se provoca un efecto negativo, surge una mucosidad que fuerza la necesidad de seguir carraspeando, dando lugar así a un bucle. Cuando la acción se repite una y otra vez, es capaz de lesionar las cuerdas vocales.
La investigadora de la Facultad de Psicología señala que, a diferencia del carraspeo, sí ayuda a aclarar la voz mantener hidratadas las cuerdas vocales haciendo pequeñas pausas para beber sorbitos de agua.