Archivo - El director de 'La casa en el árbol', Luis Calderón, junto a la protagonista, Sandra Escacena, durante la grabación del film. - Jesús Ferrera / La Barbería Films
SEVILLA 5 May. (EUROPA PRESS) -
El director de 'La casa en el árbol', Luis Calderón, ha defendido el carácter andaluz de su ópera prima, cuyo estreno llega este viernes a las salas, y ha reclamado a las instituciones de la comunidad que "no hay que tener miedo al cine de terror", al tiempo que ha subrayado que Andalucía es "un territorio muy rico para el misterio" y con potencial para desarrollar una "nueva ola del cine de terror andaluz".
En una entrevista concedida a Europa Press, el cineasta sevillano ha valorado el estreno del filme, que se presenta como "una película de terror que aparte de asustarse creo que también les va a hacer reflexionar", y ha destacado que el proyecto se ha construido con una identidad andaluza pese a haberse rodado en el País Vasco.
"Es un placer compartir con todos los andaluces, con nuestra tierra, nuestra película", ha señalado Calderón, quien ha incidido en que la cinta es una coproducción vasco-andaluza rodada durante 20 días en Euskadi y que inaugurará el Festival de Cine Fantástico de Bilbao, "uno de los festivales de género de terror más importantes de España".
El director ha detallado que la película se estrena este viernes en toda España, tras un preestreno en Madrid, y que su selección para abrir el certamen vasco supone "un regalo y un placer súper fuerte poder compartir esta película con los fans del género", al tratarse de un proyecto "hecho por y para fans del género de terror".
En cuanto a su propuesta dentro del panorama del terror español, ha indicado que la cinta intenta "dialogar con el mismo género de terror y con el género de terror español", aportando "un toque distinto, un toque fresco sobre los slasher o survival que se han hecho en España en los últimos años".
REPARTO, REFERENCIAS Y APUESTA POR EL GÉNERO
Protagonizada por Sandra Escacena, el reparto lo completan la cantante Mala Rodríguez, Apolonia la Piedra, Claudio Portalo y Kandido Uranga, entre otros.
De esta forma, Calderón ha destacado el peso del reparto en el proyecto, con la actriz Sandra Escacena al frente, a la que ha definido como "una leyenda dentro del cine de terror español", subrayando que "se dejó la piel al 200% en el rodaje de esta película".
"La película es tanto mía como del resto del equipo como suya en parte muy, muy, muy importante", ha señalado, al tiempo que ha recomendado "mucho la experiencia de trabajar con ella", destacando su implicación incluso en condiciones difíciles durante el rodaje.
Junto a Escacena, el director ha defendido que la película ofrece "unas interpretaciones muy interesantes, unos personajes muy complejos".
Asimismo, ha explicado la incorporación de perfiles como Mala Rodríguez o Samantha --Apolonia la Piedra--, señalando que "nos ayudaron a abrir puertas con diversos productores y que creyeran más en nuestro proyecto", en un contexto que ha descrito como "muy complicado hacer películas en Andalucía" y también en España, especialmente en el cine de género y siendo "una productora joven o un director joven".
En este sentido, ha apuntado que "tienes que venir muy armado" para acceder a la industria y ha señalado que, si no se cuenta con formación en "una gran escuela", hay que "buscar otras fórmulas para colarte en la industria".
Además, ha defendido la influencia de la música urbana, que ha tenido "un impacto brutal en los últimos años", y ha explicado que su incorporación responde también a la intención de "acercarnos a un tipo de público que es muy joven y para el que nosotros hacemos cine".
INFLUENCIAS Y PROPUESTA NARRATIVA
En relación con sus referencias, Calderón ha explicado que su película rinde homenaje al 'slasher' de finales de los 90 y principios de los 2000, combinándolo con otras corrientes posteriores del cine de terror.
"Intentamos hacer una combinación de esos dos tipos de cines", ha señalado, mencionando también influencias del cine de terror francés o del denominado "nuevo cine de terror", así como de un terror "más emocional".
Asimismo, ha indicado que la película incluye referencias concretas dentro de su narrativa y ha defendido su carácter metacinematográfico, en línea con parte del cine de género que toma como inspiración.
El director ha insistido en que su objetivo es mantener al espectador "pendiente de la trama", en un contexto en el que, a su juicio, el público está cada vez más distraído por el uso de dispositivos móviles.
"Hemos intentado siempre que el espectador, mientras ve 'La casa en el árbol', disfrute, se entretenga, se cuestione", ha afirmado, destacando que la película busca "mantenerlo en vilo".
MENSAJE, CONTROVERSIA Y RECEPCIÓN
Calderón ha reconocido que la película ha generado debate y ha sido definida como controvertida, algo que atribuye a los temas que aborda, relacionados con "cómo superamos los traumas derivados de la pérdida de un ser querido".
En este sentido, ha explicado que la cinta plantea distintas formas de afrontar ese trauma, defendiendo que "lo importante es seguir adelante" y que pretende transmitir "un mensaje de empatía".
El director ha señalado que se trata de una película "incómoda" y "radical" en algunos aspectos, al abordar personajes complejos que "a veces toman decisiones que son reprobables", si bien ha defendido la libertad creativa para tratar estos temas "desde un punto de vista respetuoso, empático y con conocimiento".
Asimismo, ha subrayado que no se trata de una película que busque escandalizar, sino que "tocando el tema que toca pues ha resultado ser un poco controvertida", defendiendo que lo relevante es que el público "recapacite, se entretenga y piense".
En cuanto al final, ha indicado que es coherente con su visión como autor, al afirmar que "mi visión a veces de la vida es radical", lo que se refleja en la obra.
RECORRIDO INTERNACIONAL Y VALOR DEL GÉNERO
El cineasta ha destacado el recorrido internacional del filme, que ha pasado por festivales en Estados Unidos, Bélgica o Uruguay, y ha valorado especialmente el premio a mejor película internacional obtenido en el Horror Fest de Utah.
Ha explicado que el cine de terror tiene una gran capacidad de exportación, al tratarse de un género "muy consumido" a nivel global y con elementos narrativos comunes que facilitan su circulación internacional.
En este sentido, ha señalado que otros géneros más vinculados al contexto local pueden tener más dificultades para salir al exterior, mientras que el terror ofrece mayores oportunidades en el mercado internacional.
Asimismo, ha defendido que su película "ha encontrado su público", destacando la respuesta emocional de algunos espectadores, que han llegado a afirmar que "al final rompí a llorar".
REIVINDICACIÓN DEL PAPEL DE ANDALUCÍA
Calderón ha insistido en el componente andaluz del proyecto, señalando que, aunque el rodaje se ha desarrollado en el País Vasco, la película ha sido escrita en Andalucía y cuenta con un equipo creativo vinculado a la comunidad.
"Creo que en este caso una coproducción como la nuestra tiene de vasco la localización, pero tiene de andaluz la esencia y el alma", ha afirmado.
El director ha defendido que las producciones no deben limitarse a un territorio concreto para ser financiadas y ha considerado que el valor andaluz reside en sus creadores y equipos.
En esta línea, ha reiterado su llamamiento a las instituciones, al señalar que "no hay que tener miedo al cine de terror" y que Andalucía cuenta con un potencial importante en este ámbito, con "grandes leyendas que ligan muy bien con el folclore andaluz".
Finalmente, ha expresado su deseo de que la película sea recordada como una obra "hecha por chavales que intentaron echarle un pulso un poco al sistema de producción español actual" y ha definido 'La casa en el árbol' en una palabra: "emoción".