Archivo - Imagen de varias torres de alta tensión. - TEMPOS ENERGÍA. - Archivo
SEVILLA, 3 Feb. (EUROPA PRESS) -
España se desmarcará del resto de países europeos, actualmente dependientes del gas extranjero --Estados Unidos exporta hasta el 60 por ciento del gas natural licuado que llega al continente--, y podría apuntar a un precio de la luz de 20 euros el megavatio hora para el próximo mes de marzo, que se convertiría en el segundo más barato desde el año 2010.
Según ha explicado del director general de la consultora energética sevillana Tempos Energía, Antonio Aceituno, "una energía hidráulica potenciada por las recientes lluvias, una solar instalada casi equivalente al pico de demanda nacional, con 40.889 megavatios por hora, y una eólica fuerte en términos generales, posicionan a España como la potencial excepción competitiva del continente en la primavera de 2026".
Para el experto, "Europa se encuentra en un momento alarmante con respecto a sus reservas gasísticas, situadas en el nivel estacional más bajo desde 2022 con un 40% de llenado, pero España no vive la misma tensión". "En nuestro país, las lluvias han hundido los precios a corto plazo, los últimos futuros de febrero se han situado en mínimos de ocho meses con 50,75 euros el megavatio hora y el mercado empieza a anticipar una primavera histórica a la baja".
Con 10,1 gigavatios renovables conectados en 2025, España ha constatado su transición a la independencia de los ciclos combinados. En este sentido, Aceituno ha resaltado que la demanda energética durante este primer tramo de 2026 "no se ha desplomado; al contrario, ha subido ligeramente desde los 29.016 megavatios hora en diciembre hasta los 29.422 megavatios hora en enero --más de un 1,4 por ciento--".
"El pool no cae porque el país consuma menos, sino porque el mix ha cambiado radicalmente, dando resultado a una factura que ya no depende solo de cuánto se consume, sino de cuál es la energía generadora en cada hora crítica", ha apuntado.
Con respecto al panorama internacional, Estados Unidos se ha convertido en el "nuevo epicentro del riesgo". Su demanda interna ha alcanzado los 156.000 millones de pies cúbicos al día --unos 4,4 millares de metros cúbicos diarios-- y el mercado ya descuenta que, ante posibles episodios de frío extremo, el país norteamericano podría recortar exportaciones "justo cuando Europa más las necesita".
Por lo expuesto anteriormente, el director de Tempos Energía ha incidido en que "el verdadero problema europeo no es el frío invernal, sino el gran desafío estructural para este año: reponer el colchón de reservas gasísticas antes del próximo invierno, compitiendo por cada cargamento de gas natural licuado".
Ante esta situación, el escenario más probable marca una "estabilidad tensa", con un indicador 'TTF' situado entre los 38 y 41 euros el megavatio hora --un 83 por ciento más frente a 2024--, que a su vez consolidaría una prima estructural con el CO2 contenido entre los 82 y 87 euros por tonelada.
ANÁLISIS DE LOS FUTUROS ELÉCTRICOS
Marcados tanto por la ola ártica que actualmente afecta a Estados Unidos como por el escaso nivel de reservas europeas, los futuros eléctricos reflejan que el segundo trimestre caerá hasta 34,85 euros el megavatio hora, "en zona baja y con más lectura de oportunidad táctica que de alarma", según han indicado desde la consultora.
Por su parte, el tercer trimestre se mantendrá estable en 63,30 euros, amortiguado por un escenario de verano, con más renovables y menor dependencia térmica, mientras que el cuarto trimestre subirá a 71,10 euros el megavatio hora, porque en ese periodo el coste marginal vuelve a estar dominado por el gas.
Un análisis que parte del cierre del pasado mes de enero en los 71,67 euros el megavatio hora, lo que ha supuesto una caída del ocho por ciento frente a diciembre y del 26 por ciento respecto a enero de 2025, cuando el pool alcanzó los 96,69 euros el megavatio hora. No obstante, el elemento de impacto ha consistido en la 'rotura' que ha sufrido el mes, con una caída desde los 93,08 euros el megavatio hora hasta los 26,72 euros el megavatio hora en solo diez días, que traslada que, "al menos temporalmente, el gas deja de ser necesario".
Así, los ciclos combinados han caído en más de un 48 por ciento, mientras que la eólica se ha disparado en un 68 por ciento, reforzando la tesis expuesta desde Tempos Energía, "cuando el sistema ya no necesita pagar la tecnología más cara para equilibrarse, el precio se desinfla de golpe".
EL BRENT, PENDIENTE DE IRÁN
Por otro lado, el barril de petróleo Brent afronta una situación de "calma tensa sobre un barril en abundancia" durante el primer trimestre del año, que ha estado marcado por la situación geopolítica y el balance entre la oferta y la demanda del invierno. "El mercado continúa padeciendo los recientes movimientos geopolíticos, una realidad ligada a lo que ocurre en Irán y el Estrecho de Ormuz, el principal cuello de botella del petróleo mundial y por donde pasan a diario alrededor de 20 millones de barriles".
"La incomodidad es el telón de fondo con el excedente de oferta y la OPEP+ mantiene la prudencia para la producción en marzo, evitando así despejar la incógnita de lo que hará en el segundo trimestre", ha señalado el director de Tempos Energía".
Para Aceituno, esta ambigüedad supone que, "si se intensifica el riesgo iraní, el cartel esperará; si se diluye y reaparece el excedente, tendrá incentivos para sostener el mercado con más disciplina". A ello se suman los problemas de suministros en Tengiz (Kazajistán) y la tormenta extrema en Estados Unidos, que dejó fuera hasta dos millones de barriles diarios se suman a la actividad geopolítica.
El segundo vector que marca la brújula del Brent consiste en la relación entre la oferta y la demanda durante el invierno. Pese a las tensiones actuales, la Agencia Internacional de la Energía proyecta un superávit de 4,25 millones de barriles diarios, lo que coincide con la temporada de mantenimiento de las refinerías, que lleva aparejada la reducción de la demanda de crudo. Además, la debilitación del dólar ha provocado que el precio del petróleo se abarate para los compradores internacionales, lo que llevó a que en enero "reinase cierto nerviosismo ante un posible repunte", según ha expuesto el experto.
En el último tramo del mes de enero, el barril de petróleo Brent ha cerrado en los 71 dólares, alcanzando un "claro rebote" en las últimas cuatro semanas. Comparando el coste del barril con el mismo periodo en el año anterior, cotiza un 10,73 por ciento por encima.
"El mercado ha recuperado impulso con rapidez regresando a la zona intermedia o alta". "Reduciéndose la tensión y dominado el superávit, el Brent retomaría la senda de los 65 dólares en el primer trimestre, una referencia recurrente el pasado otoño de 2025", ha señalado Aceituno.