La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, y la ministra de Igualdad, Ana Redondo, participan en Maracena (Granada) en la apertura del V Encuentro sobre Violencia Vicaria y Violencia de Género Institucional. - ÁLEX CÁMARA / EUROPA PRESS
MARACENA (GRANADA), 8 (EUROPA PRESS)
Las ministra de Igualdad y de Juventud e Infancia, Ana Redondo y Sira Rego, han puesto en valor la unidad para definir los avances en la reforma de la Ley de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (Lopivi), así como el impulso a la Ley contra la Violencia Vicaria en el marco de su participación este viernes en el arranque del V Encuentro sobre la Violencia Vicaria y la Violencia de Género Institucional que se celebra en la localidad granadina de Maracena.
Así, por un parte, Sira Rego ha incidido en que, aunque se han encontrado con muchas resistencias en el desarrollo del proyecto para la Lopivi, ha dicho estar "convencida de que juntas" las van a "afrontar" y juntas las van "a superar", mientras que Ana Redondo ha puesto especial hincapié en que en esta jornada dos ministras estén hablando sobre esta ley, lo que ha dicho, da cuenta de que "cuando cuando un proyecto llega al Consejo de Ministros, ese proyecto es de todas", a la vez que ha defendido la unidad de acción en este sentido.
Rego ha explicado que los tres grandes cambios que aborda la reforma de la Lopivi pasan por "la escucha de la infancia" como "una cuestión de justicia, eliminando la barrera de los 12 años y de esta supuesta madurez suficiente" y garantizando que "se dé en condiciones de seguridad adaptada a su realidad y evitando el contacto con el agresor".
En segundo lugar, ha enfatizado que se prohíbe la que ha calificado como "pseudo teoría" del síndrome de alienación parental y cualquier variación al respecto, a la vez que ha subrayado que "de una vez por todas" no se podrá apelar a ese concepto "tanto en los procedimientos judiciales como en los procedimientos administrativos".
Rego ha incidido que esta prohibición es "importantísima porque sabemos lo que está sucediendo" y ha destacado que España va a ser el primer país "en prohibir por ley una herramienta que ha servido para que las mujeres y las infancias siguen siendo rehenes de sus maltratadores".
Como tercera clave de la reforma, la ministra ha señalado que "proteger nunca puede significar convivir con el maltratador", por lo que ha señalado que el sistema debe dejar de poner "muchas trabas que dejan desamparadas a las víctimas". Además, ha destacado que la reforma concreta y objetiviza el interés superior del menor.
Rego ha explicado que la reforma también garantiza "que las infancias sean reconocidas víctimas de violencia de género simultáneamente a cuando sean reconocidas sus madres" y establece "que bastará con la autorización de un solo progenitor para acceder a servicios de reparación como la atención psicológica".
Por último, ha subrayado que la Lopivi "no solo quiere blindar derechos, también viene a cuestionar una cultura: la que ha minimizado la violencia, la que se ha invisibilizado y ha quedado cerrada en el ámbito privado". "Queremos una sociedad donde las libertades, los derechos y el buen trato sean lo que organiza nuestra vida en común y donde nadie tenga que aprender a callar para sobrevivir", ha concluido.
REDONDO, EN MARACENA, RECUERDA A JUANA RIVAS
Por su parte, Ana Redondo ha tenido un recuerdo para el caso de Juana Rivas al principio de su intervención en Maracena: "Estamos aquí con ella, por el sufrimiento de Juana que hemos vivido, que hemos sentido que hemos acompañado y que hemos visto las dificultades enormes para superar lo que Juana ha vivido y ha sufrido durante tantos años".
A continuación ha dicho de la reforma de la Lopivi "que es suya" --en referencia a la ministra Sira Rego--, "pero es mía, es nuestra, es de todas", punto en el que ha destacado la unidad "por encima de cualquier color de cualquier partido" para trabajar al unísono: "Son logros colectivos", ha enfatizado.
Por otro lado, Redondo ha dicho sentirse orgullosa de que España sea el primer país que elabore una ley contra la violencia vicaria y ha destacado de la norma que incorporará un tipo penal específico en el Código Penal que proteja a las madres víctimas de esta violencia.
Y tras señalar que violencia vicaria es la que ejerce sobre las madres a través de personas interpuestas, generalmente los hijos e hijas, que pueden ser menores o mayores de edad, ha añadido que la ley también contemplará casos de personas con discapacidad y otros familiares que puedan ser sujetos de esta violencia.
La ministra ha hecho hincapié en que los avances legislativos en materia de igualdad y lucha contra la violencia machista requieren grandes consensos políticos y sociales; y tras incidir en la tipificación en el Código Penal que proteja a las madres, ha dicho que esto debe "valer de toque de atención "frente a tantos jueces".
Redondo se ha referido concretamente al caso del juez Mamán: "Sinceramente no sé qué hace en una jurisdicción que tiene que proteger a las mujeres haciendo declaraciones". Y ha valorado que la unidad haya llevado al referido magistrado a dar explicaciones por sus declaraciones ante el Consejo General del Poder Judicial.
Redondo ha subrayado que la efectividad en la lucha contra la violencia vicaria requiere no solo leyes, sino también recursos económicos, profesionales y humanos, así como redes institucionales, sociales y asociativas. Y ha expresado su reconocimiento hacia las juezas comprometidas con la igualdad a la vez que ha destacado el papel de España en la representación internacional en la lucha contra las violencias.
En la presentación ante los medios del V Encuentro contra la Violencia Vicaria y de Género Institucional en el que participan las ministras, la directora del Centro de la Mujer de Maracena y coorganizadora, Francisca Granados, ha defendido la reforma de la Lopivi como "ambiciosa y valiente", si bien ha recalcado que "solo dará frutos si se produce un cambio radical en el sistema de justicia".
Esa experta ha señalado que el principal problema al que se enfrentan las víctimas de violencia de género y de violencia sexual intrafamiliar es "la sistemática falta de aplicación de la ley por los sistemas de justicia y protección".
Así, ha dicho que la Lopivi reconoce desde 2015 que los hijos de mujeres víctimas de violencia de género son víctimas de la misma violencia que sufren sus madres y, por lo tanto, deberían de aplicarse las mismas medidas de protección. "Sin embargo, la realidad es muy distinta. El sistema de justicia raras veces aplica esta norma, y en la mayoría de los casos sigue primando las visitas de los hijos con padres maltratadores", ha lamentado.
Granados también se ha referido a los datos del Observatorio de la violencia de género del CGJP que recogen que en un 85% de los casos se obliga a los hijos e hijas a convivir con el agresor, incluso cuando tienen una orden de alejamiento de la madre.
"¿Desde cuándo el interés superior de una víctima consiste en seguir bajo el control de quien la daña? Tenemos un serio problema de aplicación de las leyes. España se ha dotado de buenas normas contra la violencia machista, pero estas no se cumplen. Es el principal temor que tenemos: Que sin reformas profundas en el sistema de justicia, la reforma promovida por Sira Rego acabe en papel mojado", ha expuesto Granados.
Por su parte, Ana María González Lupión, responsable de programas de la organización Mujeres Libres, Mujeres en Paz e impulsora y coordinadora del encuentro ha señalado que "la impunidad con que algunos jueces se resisten a respetar el espíritu de las leyes de protección de las mujeres tiene consecuencias dramáticas para las víctimas".