WWF se opone al plan de la CHG de destinar aguas del Guadiamar a agricultura intensiva "en vez de salvar Doñana"

Las marismas del norte de Doñana "transformadas" en campos de tomates. WWF España
Las marismas del norte de Doñana "transformadas" en campos de tomates. WWF España - WWF

SEVILLA/MADRID 6 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) se ha opuesto Plan Hidrológico del Guadalquivir para el periodo 2021-2027 de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), organismo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, de destinar las aguas del Guadiamar a la agricultura intensiva "en vez de salvar Doñana".

"Mientras las marismas de Doñana se secan, el plan propone recrecer la presa del Agrio --afluente del Guadiamar-- con la justificación de recuperar los acuíferos sobreexplotados, pero para WWF esta obra con un coste de 50 millones de euros en realidad permitirá consolidar y expandir los cultivos intensivos en las marismas del norte de Doñana en un escenario de cambio climático", según ha señalado la ONG en un comunicado.

"Algunos de estos cultivos se han puesto en marcha recientemente, otros se encuentran en fase de proyecto, y otros se van a desarrollar en fincas que han sido condenadas en firme por el Tribunal Supremo por extraer agua ilegalmente del acuífero que abastece a Doñana", ha criticado.

Asimismo, la WWF ha tachado de "inadmisible" que, pese a que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) "ha condenado" recientemente a España "por incumplir sus obligaciones" en la conservación de Doñana, "la CHG no asegure los caudales superficiales necesarios del río Guadiamar para conservar este espacio y se plantee repartirlos para consolidar y seguir transformando las extraordinarias marismas situadas al norte del Parque nacional de Doñana en lugar de recuperarlas".

"Esto supondría un golpe definitivo para la conservación de Doñana y un nuevo incumplimiento de las normas que protegen este humedal único a nivel internacional", ha criticado.

En este sentido, la ONG ha lamentado que las marismas de Doñana "sufren una sequía a cámara lenta después de tres años prácticamente agostadas y tras una década sin años húmedos", una situación que ha tildado de "grave" porque "afecta especialmente a sus marismas, el principal ecosistema del espacio protegido".

"Históricamente los principales aportes a las marismas procedían de las aguas superficiales que llegaban por el norte desde el Guadiamar --el verdadero Río de Doñana-- a través del Caño del Guadiamar y el Caño Travieso, pero tras sucesivas actuaciones desde los años 70, el agua fue secuestrada gradualmente para alimentar la agricultura intensiva y el corazón de Doñana pasó a depender de forma casi exclusiva de la suerte de unas lluvias anuales cada vez más irregulares y escasas debido al cambio climático, como reconoce la propia CHG", ha relatado la WWF.

Por estos motivos, la ONG pide al Gobierno que "abandone definitivamente" los planes de "recrecer" la presa del río Agrio y "no permita" el reparto de sus aguas entre los cultivos intensivos que "amenazan Doñana" por el norte.

"En su lugar, el Gobierno debe dedicar los fondos públicos a poner en marcha con urgencia un plan ambicioso para salvar las marismas que incluya el retorno de los caudales del Guadiamar, la restauración integral de su cuenca en la zona de la marisma y la inclusión en el espacio protegido de áreas como los Garridos, Veta Alí o Cochinato, situados al norte del Parque Nacional de Doñana", ha exigido.

El secretario general de WWF, Juan Carlos del Olmo, ha reclamado las aguas del río Guadiamar "para históricos propietarios como son la marisma de Doñana y su amenazada biodiversidad". "Estamos en un momento decisivo en la historia de Doñana y el Gobierno debe decidir entre salvar las marismas o consolidar el regadío intensivo a las puertas del humedal más importante de Europa y Patrimonio Mundial de la Humanidad porque si las aguas del Guadiamar se otorgan ahora para regar algodón, melocotones o tomates, los cultivos llegarán hasta el límite del Parque nacional, destrozarán valiosas marismas y se consolidará una situación que será casi imposible de revertir en el futuro, lo que supondrá un auténtico punto de no retorno para Doñana", ha lamentado.

Por último, ha señalado que la marisma del Parque Nacional "lleva tres años prácticamente sin agua", lo que, a su jucio, supone "un problema que se debe principalmente a que hoy en día depende de unas lluvias que están disminuyendo".

"Incluir en la revisión del Plan Hidrológico el recrecimiento de la presa del río Agrio y el reparto de esas aguas colocaría el último clavo al ataúd que se viene construyendo desde que se cortó el Caño del Guadiamar y se impidió que la marisma se relacionara con el Guadalquivir, condenándola a depender de unas lluvias cada vez más escasas, por lo que el Gobierno tiene la oportunidad histórica de revertir esta situación frenando la agricultura intensiva y ejecutando todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad hídrica de este humedal único a nivel mundial", ha concluido.

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