Archivo - Ramón Sánchez Pizjuán, estadio del Sevilla. Imagen de archivo. - EUROPA PRESS - Archivo
SEVILLA, 14 Abr. (EUROPA PRESS) -
Las asociaciones vecinales de Gran Plaza, Nervión Este y Ciudad Jardín, así como la plataforma vecinal de Barrios Hartos, han mostrado este martes su rechazo al proyecto de ampliación del Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán dado que, aseguran, "se presenta como una modernización técnica pero supone una amenaza para los que viven en la zona" y plantea una "pérdida irreversible del patrimonio público".
Al detalle, los vecinos, en un comunicado de prensa, han advertido de que el proyecto, además, "impone un modelo de ciudad que prioriza el consumo frente al descanso y la convivencia". De hecho, aseguran que pese a que el proyecto se compromete a formalizar una "gran plaza pública peatonal y sombreada", en realidad "no blinda" la posibilidad de que, posteriormente, se instalen veladores en la zona.
"Los vecinos necesitamos un lugar donde pasear y descansar sin la obligación de consumir (...) No queremos un centro comercial al aire libre, queremos barrio. La zona ya cuenta con una oferta saturada de ocio", han apostillado.
De hecho, advierten de que este "rediseño" del entorno supone la ocupación de más de 10.000 metros cuadrados de suelo calificado como Servicio de Interés Público y Social (SIPS) y "pretende compensar la pérdida de suelo verde con terrenos en la Carretera de Utrera". Al hilo, han alertado de "deslocalización de las zonas verdes" en el barrio de Nervión, que queda "desprotegido ante el aumento de las temperaturas y la contaminación".
Por su parte, fuentes del Consistorio, preguntadas por esta agencia, han asegurado que el proyecto "no aumenta los metros cuadrados totales de construcción permitidos por el actual PGOU" y "simplemente redistribuye el espacio para que el estadio sea más moderno y funcional".
Además, han asegurado que el Club compensará la misma cantidad de suelo público que se cede para la ampliación del estadio en su Ciudad Deportiva, algo que, como se ha referido anteriormente, ha sido criticado por los vecinos. "De poco le sirve a un abuelo de Eduardo Dato que el aire sea más puro en Montequinto mientras su calle se convierte en una isla de calor", han expresado.
El Ayuntamiento, además, ha defendido que se integrarán usos comerciales, de ocio y restauración en las fachadas del estadio para "dar vida a la zona" y se eliminará el estacionamiento de vehículos en superficie mediante la construcción de aparcamientos subterráneos en aras de "liberar el espacio para el disfrute de los vecinos", entre otras cuestiones. Sobre este último, se cederá al Gobierno local una de las plantas para "ponerla a disposición de los vecinos".