El doctor, Jose Luis Barbeito durante la cirugia - QUIRÓN SALUD SAGRADO CORAZÓN
SEVILLA 27 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Servicio de Neurocirugía del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón de Sevilla ha realizado con éxito una intervención para tratar un tumor intramedular mediante el uso de técnica tubular mínimamente invasiva, caracterizada por la realización de una incisión de apenas dos centímetros.
Según ha explicado el centro hospitalario en un comunicado, la aplicación de esta técnica no solo ha permitido la extirpación completa de la lesión, sino también una rápida recuperación del paciente, que fue dado de alta en tan solo 72 horas y sin secuelas neurológicas.
La intervención ha sido realizada por el doctor José Luis Barbeito, especialista en Neurocirugía del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón y Quirónsalud Córdoba, quien ha destacado que este tipo de tumores, al crecer dentro de la médula espinal, pueden comprometer funciones esenciales y provocar síntomas progresivos que van desde el dolor hasta la pérdida de movilidad o sensibilidad si no se tratan a tiempo, por lo que "la posibilidad de extirparlos mediante técnicas menos invasivas representa un avance significativo".
Según ha detallado Barbeito, el paciente presentaba desde hacía meses un cuadro neurológico progresivo que afectaba a su calidad de vida, con dificultades para caminar, dolor nocturno y síntomas compatibles con afectación medular. Las pruebas diagnósticas revelaron la presencia de un quiste dentro de la médula espinal (siringomielia) junto a un tumor localizado entre las vértebras dorsales D7 y D8, "una zona especialmente delicada por su implicación en funciones motoras y sensitivas".
De esta manera, el abordaje tubular mínimamente invasivo ha permitido acceder al tumor "con una agresión mínima sobre músculos y estructuras óseas". Durante la intervención, gracias a la monitorización neurofisiológica continua, el equipo "pudo controlar en todo momento la función de la médula espinal", aumentando la seguridad del procedimiento.
"En este tipo de cirugías, la clave está en combinar control y precisión, lo que nos permite actuar con máxima exactitud en un entorno extremadamente sensible", comenta el doctor. Entre los principales beneficios de este tipo de cirugía destacan una menor agresión quirúrgica, menor dolor postoperatorio, menor riesgo de complicaciones y una recuperación más rápida.
Por ello, la evolución del paciente ha sido muy favorable desde el primer momento, recuperando la movilidad y sin presentar secuelas neurológicas tras la intervención. Desde el hospital destacan que este caso pone de manifiesto el potencial de las técnicas mínimamente invasivas en neurocirugía y su aplicación en patologías complejas, consolidando una línea de trabajo centrada en la innovación y la seguridad del paciente.