SEVILLA 5 Dic. (EUROPA PRESS) -
Si bien la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico avaló el pasado mes de octubre la nueva documentación presentada por la empresa promotora de las obras acometidas en la antigua tienda de coleccionismo y juguetes Cuevas para transformarla en un café bar, --paralizadas y objeto de un expediente sancionador por parte del Ayuntamiento al carecer de licencia municipal--, dicho organismo reiteraba en paralelo su solicitud de que la Consejería de Cultura abra su propio procedimiento punitivo, al no haber mediado tampoco autorización en el ámbito patrimonial.
Cronológicamente, un acta de la Gerencia de Urbanismo fechada el pasado 2 de julio y recogida por Europa Press refleja que el 19 de junio, el local de la antigua tienda de coleccionismo, maquetas y curiosidades Cuevas fue objeto de una inspección por parte de una arquitecta municipal y dos agentes de la Policía Local, quienes comprobaron que en el establecimiento estaban siendo ejecutadas unas obras destinadas a la "redistribución, modificación de los huecos en fachada y modificación de revestimientos de fachada, con eliminación de azulejos preexistentes, para su adecuación a café bar sin cocina y sin música".
Todo ello cuando en enero, la Gerencia de Urbanismo había declarado "ineficaz" una declaración responsable sin intervención de técnico que había presentado la empresa para sus obras, "por haberse determinado por parte del promotor que se trata de un edificio que carece de protección, pudiéndose comprobar que el inmueble se encuentra catalogado con nivel D, protección parcial en grado dos".
Ya en febrero, y mediante una nueva declaración responsable, la empresa obtuvo autorización para "obras de sustitución de carpintería sin alterar las dimensiones de huecos, sustitución de revestimientos interiores y sustitución o mejora de instalaciones", pero según el acta de la Gerencia, en el momento de la inspección estaba aún en trámite una licencia adicional de obras solicitada después por la empresa para trabajos "de reforma parcial mediante la redistribución del local y afección de huecos y revestimientos de fachada para su adecuación a café bar sin cocina y sin música".
OBRAS SIN AUTORIZACIÓN
Por eso, la arquitecta municipal determinó que las obras acometidas "excedían" lo autorizado en febrero mediante la segunda declaración responsable. "A día de la fecha del presente informe, las obras detectadas carecen de su preceptiva autorización que las ampare, dado que se encuentra en tramitación la solicitud de licencia", zanjaba la arquitecta municipal.
Y aunque como consecuencia de ello se ordenó la "inmediata paralización de los trabajos", incluso dejando sin efecto la declaración responsable de febrero para obras de carpintería y en los revestimientos interiores, una nueva inspección cursada el 24 de junio habría puesto de relieve que dicho requerimiento había sido "incumplido" al seguir en marcha las obras.
Por eso, fue ordenada la "paralización" de los trabajos mediante el "precinto" del local, afrontando la empresa promotora de las obras un expediente sancionador por parte de la Gerencia con una propuesta de multa de 4.499,50 euros por una infracción urbanística "grave".
A partir de ahí, pesa en el asunto un acuerdo de finales de julio de la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico, adscrita a la Consejería de Cultura, sobre la licencia de obras solicitada para actuar en la antigua juguetería al tratarse de un edificio catalogado con nivel D, lo que conlleva que cualquier autorización esté sujeta al visto bueno previo de la Consejería de Cultura.
PROYECTO "INCONGRUENTE"
El acuerdo de la Comisión de Patrimonio Histórico sobre dicha petición de licencia de obras, recogido por Europa Press, no sólo reclamaba "documentación complementaria" sobre el proyecto planteado, imponiendo "condiciones" respecto al tratamiento inicialmente diseñado para los huecos de fachada, sino que proponía a la Consejería de Cultura "la incoación de un procedimiento sancionador al constatarse no sólo que la obra ha comenzado sin la preceptiva autorización, sino que además uno de los azulejos exteriores ha sido retirado, desconociéndose dónde se encuentra actualmente, y que el otro está mucho más deteriorado que antes de comenzar las obras".
Más recientemente, a comienzos de octubre, este organismo avalaba la nueva documentación presentada por la empresa para la "redistribución, instalaciones, revestimientos y decoración interior" del local, así como para el "diseño de la fachada", aunque de nuevo solicitaba "la incoación de un procedimiento sancionador al constatarse que las obras han comenzado sin la preceptiva autorización de este órgano" de supervisión patrimonial.