Sevilla.- Hijos de Espuny celebra la sentencia que condena a la Junta por las pérdidas sufridas por la crisis del orujo

Actualizado 25/01/2006 17:14:50 CET

SEVILLA, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -

La empresa Hijos de Espuny celebró y consideró "excelente" la sentencia dictada por la Sección Segunda de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJA que ha condenado a la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía a pagarle 3.986.053 euros debido a las pérdidas de la compañía tanto en gastos directos como en lucro cesante en el mercado como consecuencia de la alarma sanitaria decretada en julio de 2001.

Según indicó a Europa Press Manuel Salinero, abogado y portavoz de dicha empresa aceitera con sede en Osuna (Sevilla), la sentencia "está muy bien argumentada y magníficamente detallada, puesto que, por un lado, describe como se produjo la alerta y por qué no era justa dicha alerta y, por otra parte, detalla por qué hay que pagar esas cantidades de dinero".

Salinero indicó que la sentencia "recuerda que no está probado el perjuicio que apuntaba la publicación checa que hizo referencia al consumo de aceite de orujo de oliva".

"El principio de precaución, al que se acoge la Administración como excusa, no se debe aplicar en este caso, mientras que existen numerosos datos que determinan los perjuicios que podía causar dicha alerta sobre la empresa, de forma que con este tipo de situaciones se puede cargar toda la inversión de una empresa", agregó Salinero, que precisó que esta sentencia "puede que no sea ejecutable hasta el final del proceso".

Contra la sentencia cabe recurso de casación, lo que implica que, al ser tramitada por vía administrativa, la ejecución del pago a la empresa, cuyos intereses ha llevado el letrado Manuel Salinero, no se llevará a cabo hasta que no se avalen las pruebas.

En la resolución, a la que tuvo acceso Europa Press, la Sala relata como los hechos sucedieron cuando en mayo del año 2001 el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación comunicó al Ministerio de Salud y Consumo la noticia aparecida en el diario 'Mlada Fronta Dnes', que hacía referencia a varias marcas de aceite de orujo español cuyo consumo a largo plazo podía contribuir a la creación de células carcinógenas.

Una vez realizados los informes por el Laboratorio Arbitral Agroalimentario, estos confirmaron la presencia de hidrocarburos aromáticos policíclicos, aconsejando minimizar "tanto como sea posible" la exposición humana al producto, por lo que se decretó la alerta sanitaria afectando a los productos bajo la denominación de "aceite de orujo refinado de oliva" y "aceite de orujo de oliva". La medida fue levantada 14 días después de su adopción.