Sevilla.- Pedro G. Romero, tras dejar el CAS: "Estoy bastante escandalizado por cómo gestiona el dinero el Ayuntamiento"

Dice que la decisión de dejar el Centro fue suya tras ver que Marset, al que tilda de "cínico" y "despilfarrador", le dejó sin presupuesto

Europa Press Andalucía
Actualizado: miércoles, 28 junio 2006 15:02

SEVILLA, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

El hasta ahora director del Centro de las Artes de Sevilla (CAS), el artista Pedro G. Romero, afirmó hoy a Europa Press que la decisión de "desvincularse" de este proyecto fue suya y, además, aseguró que tras haber trabajado durante tres meses en esta institución municipal, al servicio del Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS), "estoy bastante escandalizado por cómo se gestiona el dinero en el Ayuntamiento", al que acusó de "despilfarrar" los fondos públicos.

El delegado municipal de Cultura, Juan Carlos Marset, ha decidido cesar a Pedro G. Romero después de que éste dijera que el Centro suspendía toda su actividad porque el delegado lo había dejado sin presupuesto, según publica hoy El Correo de Andalucía.

Sin embargo, Pedro G. Romero explicó hoy que el pasado domingo envió un correo electrónico al delegado municipal en el que le advertía de que dejaría su cargo si se mantenía sin presupuesto al Centro, ya que, según dijo, de los 700.000 euros prometidos por el Consistorio para esta iniciativa, sólo han llegado 300.000. El delegado le respondió, también vía 'e-mail', invitándole a dar el paso, según manifiesta.

El artista aclaró que no presentó su dimisión "porque aún no estoy contratado, ya que mi cargo no era oficial". De hecho, aseguró que desde que comenzó a trabajar en la idea del CAS, "aún no he cobrado ni un sólo euro del Ayuntamiento".

El hasta ahora director señaló que su decisión está motivada por el hecho de que "hace un mes y medio, el Ayuntamiento dejó sin presupuesto al Centro de las Artes, cuando el dinero prometido para su primer año era de 700.000 euros, de los que sólo se gastaron 300.000". "Me habían quitado todo, por lo que no podía hacer nada", añadió.

Tras esta decisión municipal, Pedro G. y el delegado conversaron y llegaron a un "acuerdo de mínimos, para encargar algunas obras para el CAS, como el mural externo del Monasterio de San Clemente". Sin embargo, "como no se ponían tampoco en marcha esos compromisos, por diversas razones y presiones, decidí desvincularme, ya que además, se estaban negociando a mis espaladas otros proyectos para la institución".

Por ello, "le envié la carta, en la que afirmaba que a la vista de que no se contaba conmigo, me desvinculaba del CAS, salvo que se me dijera lo contrario, a lo que Marset me contestó invitándome a desvincularse del proyecto".

Sin embargo, Pedro G. afirma que el delegado "no se ha puesto en contacto conmigo para decirme que iba a anunciar" el supuesto cese, del que ha tenido constancia a través de la prensa. Marset acusa al hasta ahora director de ser un "nefasto" gestor y niega haber prometido 700.000 euros al CAS.

A juicio del artista, lo que ha desencadenado esto es que "el Ayuntamiento no tiene capacidad para atender a dos compromisos como son la Bienal de Arte Contemporáneo y el CAS, aunque mientras al Centro se le dan 300.000 de los 700.000 euros prometidos, a la Biacs2 se le anunciaron 600.000 euros, que les llegarán íntegros". Según detalló, "con esos 300.000 se han pagado desde la fontanería hasta los viajes de los conferenciantes", ya que "el Consistorio carecía de una estructura para que funcionara un centro de arte".

"DESPILFARRO"

En cuanto a las críticas de Marset a su gestión, Pedro G. Romero recordó que "las gestiones del CAS no las hago yo, sino el propio Ayuntamiento, porque yo no tenía capacidad de gestión". A este respecto, manifestó que "estoy bastante escandalizado de cómo se gestiona el dinero en el Ayuntamiento y del despilfarro que hay en el Área". Como ejemplo, señaló que mientras en otras ciudades o instituciones, organizar una conferencia cuesta 600 o 900 euros, al ICAS le sale por 1.800 euros "porque hay muchos recargos de las empresas, ya que al tardar tanto el Ayuntamiento en pagar, tienen que sobrecargar los porcentajes para poder financiar el pago".

"Cuando Marset habla de nefasta gestión, imagino que se refiere a eso, porque cada vez que yo he hecho una propuesta sobre gestión, me miraban como a un loco y me respondían que 'aquí las cosas funcionan como funcionan'", aseveró antes de criticar el modo en que el ICAS negociaba con los artistas "como si fueran grupos de rock and roll".

EXIGE RECTIFICACIÓN

En este sentido, advirtió de que "si el delegado no rectifica sus críticas, mandaré a todos los medios de comunicación las cuentas del CAS para que se vea cómo se han gestionado". En este punto, aclaró que "no se han producido irregularidades ni escándalos, sólo se comprobará la ineficacia en la gestión del Ayuntamiento, porque lamentablemente esto no es un escándalo en el que metiendo en la cárcel a alguien se arregla el problema".

En su opinión, Marset, al que tildó de "cínico", "se pensaría que todo el mundo se iba a dedicar a sacar adelante proyectos fantasmas, haciéndoles el juego a la administración, pero yo no he venido aquí para eso". Agregó que "el ICAS no funciona nada bien, como se puede observar en la administración de los festivales, y yo no estaba dispuesto a lo que me proponían", que era "dejar pasar las cosas y esperar nuevos tiempos, porque no se podía afrontar el proyecto".

Preguntado sobre si su oposición a la Bienal de Arte ha podido influir en este final, el artista consideró que "la Biacs, entre otras instituciones, han presionado contra el CAS por nuestra actitud clara y rotunda sobre la Bienal y otras políticas culturales". A este respecto, dijo que "hemos sufrido presiones para que la web 'e-sevilla.org', una propuesta del Centro, fuera cerrada".

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