SEVILLA, 28 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Sevilla y provincia ha intervenido un total 5.735 kilogramos de pescado inmaduro y/o no apto para el consumo, así como chacina y 168,400 kilos de carne fresca con etiquetado incompleto, sin el mismo o sin haber pasado el control sanitario pertinente.
Así lo informaron a Europa Press fuentes del Instituto Armado, que precisaron que el Seprona intensifica los controles de productos alimentarios antes y durante la Feria de Abril hispalense para evitar posibles problemas sanitarios y que la feria pueda disfrutarse de una forma "sana y saludable".
En cuanto al pescado, se intervinieron 3.878 kilos de almejas chirlas, 1.286 de merluza, 63 de gambas y otros tantos de pescado dispuesto para ocultar el irregular y 14 de jureles, así como 165 de tintoreras y 266 de boquerones, siendo estos dos últimos no aptos para el consumo. Por actuaciones, la primera se realizó el pasado día 25 a las 5.00 horas, en el término de Las Cabezas de San Juan, en la que se intervinieron 1.250 kilos de chirlas por talla anti-reglamentaria.
El día 26 por la tarde se intervinieron en la misma demarcación 1.140 kilos de chirlas procedentes de Punta Umbría (Huelva) por la misma causa y por falta de documentación; y la madrugada de hoy se intervinieron en la misma zona, procedentes de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), 56 kilos de merluza, por talla anti-reglamentaria, así como 63 de gambas y 14 de jureles por carecer de etiquetado y documentación.
También en la madrugada de hoy, en Mercasevilla, se intervinieron 1.230 kilos de merluza, procedentes de Portugal e Italia, así como 1.448 de chirlas de Cádiz e Italia, intervenidos todos ellos por tener una talla anti-reglamentaria. Además, se intervinieron 63 kilos de pescado para ocultar el irregular y 165 kilos de tintoreras y 266 de boquerones al no ser aptos para el consumo. En total, en el mercado de mayoristas de Sevilla el Seprona intervino 3.222 kilos de pescado, buena parte perteneciente a una empresa de Punta Umbría.
Como es habitual, los productos no aptos para consumo son destruidos y los que tienen una talla inapropiada o les falta algún dato de la documentación, una vez que se determina que son aptos para consumo, se entregan al Banco de Alimentos para su distribución a instituciones benéficas. La Guardia Civil abrió las pertinentes actas-denuncia por infracción por la mercancía intervenida.
CARNE EN UNA FURGONETA
En cuanto a la carne intervenida, la operación se realizó ayer por la mañana en una carretera en las inmediaciones de la capital, donde sobre las 11.00 horas se intervinieron en el interior de una furgoneta 36 jamones y 47 paletas curados ibéricos, 73,100 kilos de morcones ibéricos, 37,100 kilos de cañas de lomo al vacío, 30 kilos de chorizo cular, 30 de salchichón, 272 kilos de morcilla, 277 de chorizo, 7,200 kilos de lomo ibérico y 168,400 kilos de carne fresca entre tocino de cerdo ibérico, carrillada, secreto, solomillo, riñones e hígados, entre otros.
La mercancía, salvo la carne fresca, tenía incompleto su etiquetado y la fresca no tenía etiquetado ni había sido sometida a control sanitario, por lo que fue, esta última, decomisada y destruida.
Así las cosas, las chacinas, tras la realización de la correspondiente acta-denuncia, fueron reenviadas a su lugar de procedencia --la zona de Badajoz-- para que fueran puestas a disposición de veterinarios de la zona.