SEVILLA 19 Ene. (EUROPA PRESS) -
El portavoz de la plataforma 'Tomares siglo XXI contra la brutalidad policial' --creada para hacer públicos los supuestos malos tratos recibidos por parte de la Policía Local de Tomares (Sevilla)--, Miguel Angel Villar, calificó de "perfectamente coherente" el maltrato de la policía tomareña denunciado por un joven de 20 años que apareció en la mañana del martes muerto en su domicilio de la localidad sevillana de Camas.
En declaraciones a Europa Press, Villar explicó que el colectivo se encuentra en trámites de obtener una mayor información por parte del Ayuntamiento tomareño, con vistas a convocar una movilización de la agrupación para protestar por los últimos hechos sucedidos.
"Más tarde o más temprano tendrán que caer, porque la cosa ya no se limita a un uso de la violencia en una noche de Feria, sino que ya hay un fallecido de por medio y todo el mundo comenta lo que ha ocurrido", recalcó el portavoz del colectivo.
Villar, que reiteró que "no me extrañaría nada que el maltrato y la muerte estuvieran relacionados", afirma que mucha gente del pueblo está pendiente de que lleguen los resultados de la autopsia y que algunos incluso ya han hablado con la letrada que llevaba los intereses del fallecido, Carmen García Rivero, para denunciar hechos similares.
La Policía Local de Tomares (Sevilla) ya ha denunciado tres veces por insultos a Villar. Mientras que en las dos anteriores quedó absuelto, el interesado espera una tercera resolución judicial tras su declaración en el Juzgado de Instrucción número 6 el pasado 12 de diciembre.
El joven fallecido apareció en la mañana del martes en su domicilio de la localidad de Camas, sin que por el momento se conozcan aún las circunstancias que motivaron su fallecimiento, cuatro días después de que éste fuera detenido por la Policía Local del municipio sevillano de Tomares y que, según su abogada, tuviera intención de denunciar malos tratos por parte de estos.
El joven no presentó denuncia formal ante el Juzgado de Guardia debido a sus condiciones anímicas, aunque tenía intención de hacerlo en los próximos días. El atestado de la policía tomareña relata que las lesiones visibles que ostentaba el fallecido, consistente en un hematoma en el ojo izquierdo y varias brechas y contusiones, se las había producido al caerse durante una persecución.